«Sacrificamos parte de los beneficios para fabricar aquí»

Un cambio de sector dentro del mundo textil propició que esta inquieta directiva, que montó su primera empresa con solo 21 años, se adentrara en un negocio de futuro que se focalizó en vestir a los profesionales uniformados de los sectores de la industria, la hostelería, los servicios y la sanidad.


Vigo / La Voz

Aunque en el registro su nombre consta como María Áurea Argibay (Vigo, 1959), en realidad nadie nunca la ha llamado así. «Mi madre siguió conmigo la tradición de ella y de mi abuela de ponerme Áurea, pese a ser la tercera hija ya, pero luego prefirió desde bebé llamarme de otro modo para evitar equívocos», cuenta como anécdota esta empresaria, gerente de la firma Carser de uniformes profesionales y socia fundadora de la red estatal Eurouniforms, del mismo sector.

-Ya partía de una experiencia previa en el sector textil.

-Yo ya estaba de antes en el mundo de la moda y el diseño pero me contactó una empresa de Madrid en el año 1995 para que colaborase en la ropa de trabajo. Finalmente nos reunimos con unos cuantos fabricantes y nos organizamos para crear Eurouniforms en el 2003. En total, tenemos 26 puntos de venta por toda España, damos trabajo a 120 personas y facturamos unos 10 millones de euros anuales. Yo participé en la fundación pero ahora somos cinco socios los que formamos esta red.

-¿Tienen servicios comunes?

-Tenemos un equipo de diseño común, y de márketing, junto a otros sectores, aunque luego cada empresario puede tener sus colaboradores y su gente y líneas específicas. En mi caso cuento con mis hijos, que estudiaron Empresariales y trabajan conmigo. Estudiaron Empresariales y se especializaron en finanzas y márketing, por lo que la continuidad está garantizada.

-¿Dónde fabrican?

-Tenemos propia y externa, ya que soy distribuidora de marcas de nivel internacional aquí en España y Portugal, de líneas muy prestigiosas tanto del ámbito sanitario como industrial. En los últimos años la tendencia nos llevó a tener que fabricar en Asia parte de la producción si queríamos seguir siendo competitivos, porque entonces existía una guerra de precios que fue terrible. Pero ahora podemos decir que desde hace dos años estamos abriendo nuevos talleres y fábricas aquí. Me alegra de que por fin los clientes valoran el servicio, la calidad y la cercanía. Volvimos a fabricar aquí porque en China ha subido el nivel de vida y los costes salariales. A ello se une el aumento en el transporte, por lo que se están equiparando los costes de producción y ya nuestro textil español vuelve a ser competitivo. Incluso hemos empezado a exportar a otros lugares de Europa, lo cual es un dato muy importante porque el sector casi había muerto. Tanto Cataluña como Galicia siempre fueron grandes potencias del sector de la moda y me alegra mucho que se recupere esa experiencia. Estamos muy concienciados e incluso sacrificamos parte de nuestros beneficios para fabricar aquí y apostar por el textil hecho en España.

-Además de venta a empresas también tienen tienda al público.

-Aunque la intención era solo dirigirnos a las empresas nos visitan muchos particulares, alumnos de escuelas, trabajadores, así que atendemos también desde aquí al público. Especialmente se nota el aumento de pedidos con el cambio de temporada, en otoño y en primavera, que es cuando más trabajo tenemos. Hay que tener en cuenta que vestimos a firmas con más de 1.700 empleados, para entender el volumen que se mueve.

Maíta cuenta con la satisfacción de tener relevo generacional; sus hijos trabajan ya con ella. | m. moralejo

«Ahora ya somos conscientes de que compensa gastar en ropa con la que se trabaja»

Con los pies muy en la tierra, esta empresaria destaca que por el momento sus objetivos de futuro pasan por un crecimiento lento para poder «mimar a los clientes como se merecen y hacer bien nuestro trabajo».

-¿Qué características específicas tiene la ropa de uniforme con la que trabajan?

-Hace tiempo cuando introduje varias marcas en España de Francia o Alemania venían tejidos muy técnicos, con una ropa que cumplía unas normativas y tenía unas características muy específicas. Entonces era complicado convencer a los clientes de que valía la pena invertir. Pero ahora ya somos conscientes de que compensa gastar en ropa con la que se trabaja, el cliente ya lo demanda porque le obligan las normas y porque necesita materiales con características que faciliten la vida, como que no necesite plancha, tenga buenas condiciones de transpirabilidad, tejidos fáciles de lavar o similar. Trabajamos con más de 3.000 referencias y tenemos el catálogo más grande del mercado, no hay nadie en el mundo laboral que trabaje tanto producto como nosotros tanto de la rama sanitaria, como del comercio, la industria, el servicio o la hostelería. Tenemos además de todas las gamas y de todos los precios, desde opciones más básicas y asequibles a las más profesionales.

-¿Cada vez hay más diseño?

-Hace muchos años era todo igual y ahora hay un gran esfuerzo de diseño y hay cosas preciosas. No solo en la parte técnica, donde se han logrado tejidos funcionales, sino también en cuanto a la estética. Lo cierto es que nosotros siempre apostamos por esta línea y ya hace años que tenemos esa gama media alta que incluye calidad y originalidad. La verdad es que parte del motivo por el que me fui del mundo de la moda al de los uniformes fue precisamente porque vi este trabajo de diseño y de profesionalidad detrás de este mundo.

-¿Quién es su clientela?

-Contamos con la satisfacción de tener la confianza de las grandes empresas de este país tanto de la hostelería, como de la industria, el servicio o el comercio o la sanidad. Trabajamos mucho en Galicia pero también con empresas a nivel estatal e incluso algunas extranjeras.

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