El potencial minero de Galicia


El aislamiento mediante reducción al estado metal del wolframio en el siglo XVIII por dos ingenieros de minas españoles, los hermanos Juan José y Fausto Elhuyar, fue un acontecimiento de primera magnitud en los ambientes científicos y culturales de la época. Sin embargo, en el descubrimiento del wolframio tuvo una destacada actuación un químico, Carl Wilheln Scheele, que realizó entre 1781 y 1784 una serie de investigaciones sobre el mismo tema. Este químico fue inmortalizado con la asignación, por Leonhard, del nombre de scheelita a la tungstita (wolframato de calcio) y el de scheelitina al wolframato de plomo.

La mayor parte de los yacimientos de wolframio en España están relacionados con la intrusión de granitos. Se pueden clasificar entre los asociados a skarns (rocas de metamorfismo de contacto de rocas calizas, en un amplio sentido), diseminaciones en cuerpos graníticos y greisen y filones de cuarzo. Por ello, los principales yacimientos se distribuyen en los afloramientos de este tipo de rocas, que en la Península ibérica se encuentran preferentemente en el denominado macizo ibérico, concretamente en su tercio occidental, principalmente en las provincias de Badajoz, Cáceres, Salamanca, Ourense y A Coruña. Aunque hay que señalar la existencia ocasional de algunos yacimientos en los Pirineos y las sierras béticas.

Hasta mediados de los años ochenta, España era un país exportador. Sin embargo, la vertiginosa caída de los precios que tuvo lugar en 1985 ocasionó el cierre de todas las explotaciones. Afortunadamente, a partir del 2003, con el despegue de las nuevas economías asiáticas, se incrementó la demanda de minerales de wolframio y, con ello, los yacimientos españoles volvieron a resultar interesantes, con lo que se iniciaron un buen número de proyectos de investigación minera.

La comunidad gallega es la principal región española en cuanto a recursos de wolframio se refiere. En la base de datos del Instituto Geológico y Minero de España consta la existencia de más de 140 indicios mineros de este en Galicia, que incluyen las minas abandonadas y labores de investigación. Durante el período 1970-1980, última etapa histórica de la explotación de esta sustancia, la minería gallega representó un 37 % de la producción española.

El mineral de wolframio más frecuente en Galicia es la wolframita, acompañada generalmente por casiterita, que es el principal mineral del que se extrae estaño.

Respecto a la minería actual en la comunidad gallega, en la mina de San Finx (Lousame) las reservas actuales probadas y probables ascienden a 800.0000 toneladas de mineral, con una ley (proporción de metal en la roca) de 14,91 kilos por tonelada; 8,91 kg/t de casiterita y 6 kg/t de wolframita. En Varilongo (Santa Comba), se calculan unos recursos de 830.000 toneladas de mineral de una ley que varía entre el 0,8 y el 1, 5% de wolframio.

La reapertura de estas minas será una oportunidad industrial para Galicia, teniendo en cuenta que las explotaciones actuales son más respetuosas con el medio ambiente que las del pasado.

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