La empresa que te acompaña

Coreti, especializada en la fabricación de etiquetas adhesivas, acaba de invertir tres millones en su nueva planta; Vinos, aceites, quesos, miel, chicles, jamones... Más de 5.000 empresas confían en el trabajo de la firma coruñesa

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El paraíso de las etiquetas Fabrican desde Bergondo para toda España etiquetas adhesivas de vinos, miel, agua, jamones, queso, aceite o chicles. Más de cinco mil empresas confían en su trabajo

Redacción / La Voz

Existe una Galicia anónima para el gran público que recibe cada día el reconocimiento silencioso de gente que sabe lo que hace. De empresas, personas... De esas que se consideran que hacen país. Es el caso de la firma coruñesa Coreti, especializada desde su nacimiento en 1991 en la fabricación de etiquetas adhesivas. Una empresa que acompaña cada día a miles de ciudadanos a sus casas sin que estos sean conscientes de ello. Vinos, aguas, licores, quesos, miel, chicles, jamones, aceites, logística y distribución... No resulta fácil encontrar un segmento de mercado en el que no esté presente. Más de 5.000 compañías españolas de diversos sectores encargan cada año las etiquetas de sus botellas o sus envases o la fábrica ubicada en el polígono de Bergondo.

Unas instalaciones recién estrenadas, en las que los propietarios, Luis Fernández y su esposa Irene Buján, han invertido tres millones de euros con el fin de duplicar el espacio disponible, hasta los 4.000 metros cuadrados de planta. Nada que ver con aquel primer local que Luis alquiló en 1991. El arrendamiento iba a ser por 10 años, pero apenas se quedó nueve meses porque se le hacía pequeño. Desde entonces, cinco traslados para ganar tamaño. «Este espero que sexa para moitos anos porque temos moita máis capacidade. Pero non me preocupa o crecemento, preocúpame facer un bo produto e ter unha empresa rendible. Nós crecemos porque o fan os nosos clientes», explica Fernández.

La parte del león del negocio de Coreti habita en las etiquetas para grandes empresas de logística y distribución alimentaria, un producto que fabrica en grandes cantidades, aunque es en el sector del vino donde ha concentrado buena parte de sus esfuerzos de modernización toda vez que se trata de una etiqueta de alto valor añadido y en la que es posible marcar una diferencia respecto de la competencia. Ahí juega un papel protagonista el equipo de nueve personas que integran el departamento de diseño y preimpresión, que le ha procurado ya varios premios a la sociedad.

La empresa coruñesa está hoy presente en todas las denominaciones de origen españolas, al extremo de que la producción de etiquetas para bodegas, firmas cerveceras y de espirituosos asciende ya al 27 % del total. Coreti cerró el 2016 con una facturación de 14,6 millones, que prevé elevar hasta los 16 millones al finalizar este ejercicio, lo que la sitúa entre las diez firmas más grandes del sector a nivel nacional.

Falta personal

Este crecimiento exponencial (desde el año 2007 ha duplicado sus ventas) se ha sustentado en una plantilla de más de un centenar de personas, la mayoría de un perfil joven y cualificado que, paradójicamente, no resulta fácil ampliar. De hecho, el propietario y director general reconoce que tiene problemas para encontrar trabajadores. «Non temos persoal -admite-, nin o atopamos nos colexios de artes gráficas de Galicia, cos que colaboramos activamente. A maioría dos rapaces que se matriculan en artes gráficas non o fan na rama de impresor, senón de preimpresión e deseño, e ese é un problema. Porque todo o mundo quere ser creativo, pero para iso hai que valer, non basta con querelo». Las dos últimas incorporaciones a la empresa fueron dos chicas de Ferrol que aterrizaron en prácticas y se han quedado en plantilla.

Con todo, Luis Fernández es optimista de cara al futuro. Hace solo unos días, celebró con toda su plantilla el 26 aniversario y ratificó sus planes para seguir modernizando la fábrica con la incorporación de nuevas máquinas. «Cando montamos Coreti non pensabamos que iamos ter anos de crecemento dun 20 %. Nós non buscamos a cifra, senón medrar con sentido».

Unos pioneros en la impresión digital que HP utiliza como referente

Coreti es hoy un ejemplo claro de industria 4.0. La apuesta por la modernización está inserta en el ADN de la compañía desde sus orígenes, al extremo de que, en el 2005, fue pionera en el sector al incorporar la impresión digital al negocio de las etiquetas autoadhesivas. Arrancó por aquel entonces una colaboración con Hewlett-Packard (HP) que se ha ido estrechando a lo largo del tiempo.

La multinacional estadounidense utiliza desde hace varios años a la firma coruñesa como referente tecnológico y traslada a personal y empresas de toda Europa hasta Bergondo para que conozcan los avances en este campo. La planta de Coreti incorpora soluciones en robótica que permiten sostener estándares de producción de alta calidad: impresoras de última generación, controles de visión con elementos de inteligencia artificial, etiquetas multicapa, un espectacular archivo vertical...

Esta apuesta no es en absoluto una cuestión menor. Cada máquina supone una inversión de entre medio millón y un millón de euros y los planes a corto plazo de la compañía gallega pasan por aprovechar las nuevas instalaciones para modernizar el parque del que dispone. En la nueva fábrica ya se instalaron varios equipos de última generación, y la idea con la que trabaja la dirección de Coreti es profundizar en esta senda a lo largo de los próximos meses. «O mes que vén incorporamos outra máquina e nestes meses substituiremos equipamentos máis vellos».

Coreti cuenta incluso en Bergondo con una espectacular sala oscura en la que, gracias a luces ultravioleta, se pueden comprobar los efectos en las etiquetas de tintas luminiscentes.

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