Ni los más tradicionales se resisten

Los sectores domésticos también se rinden a las nuevas tecnologías: Velvethut, con sede en Madrid y raíces gallegas, nos permite desentendernos del aseo del hogar en solo 60 segundos


Redacción / La Voz

Reservar un apartamento para las vacaciones. Pedir comida a domicilio, vender ropa de segunda mano con un diestro juego de pulgar. ¿Por qué no también contratar servicios de limpieza domésticos a golpe de clic? Se pone cómodo en el universo digital un interesante paradigma conocido como «economía bajo demanda» -coloquialmente, «uberificación de la sociedad»-, un nuevo modelo de negocio que gracias a la tecnología le da al cliente exactamente lo que necesita. Que pida por esa boquita, que alguien en Internet proveerá. Desembarcan así en ese mercado vasto y rico que es la Red nuevos actores que son viejos conocidos en el mundo analógico, sectores tradicionales que han dado el salto renqueantes, pero que ya están aquí, con las pilas cargadas y la lección bien aprendida. Funcionan básicamente a través de intermediarios: plataformas que permiten contratar servicios a demanda de forma cómoda y flexible. Velvethut es una de ellas: proporciona limpieza a domicilio de la mano de empresas profesionales.

Paco Martín, Alberto Puente y Rosa Martínez -de ascendencia gallega y todavía hoy fiel veraneante- fundaron hace tres años Velvethut con la idea original de replicar a la estadounidense Homejoy, pionera en la contratación de servicios domésticos vía Internet, que durante sus dos primeros años registró un espectacular crecimiento y luego, pinchó. ¿Por qué no funcionó? Principalmente, por problemas de legislación laboral, la gran piedra en el zapato del sector. «Nos dimos cuenta que, por las características del mercado español, iba a ser muy difícil de continuar por ese camino -explica Martínez-. El sector de la limpieza en España es peculiar, predomina el mercado negro, así que en lugar de actuar como un marketplace decidimos establecer acuerdos con empresas de limpieza tradicionales, con lo que nos aseguramos la calidad del servicio y que todos los trabajadores estén dados de alta en la Seguridad Social».

¿Cómo funciona exactamente Velvethut y qué sale ganando con ella el usuario? Principalmente, tiempo. Según los últimos datos del INE, los españoles dedicamos más de dos horas al día a dejar como los chorros del oro nuestro hogar y trasladar a otros la labor tampoco resulta cosa ágil: requiere un tanteo exhaustivo previo de opciones. La tecnología, eficaz simplificador, lo hace todo más sencillo. Con la promesa de liquidar los trámites engorrosos en solo un minuto, permite reservar un servicio personalizado en cuatro pestañeos, un trabajo que además lo realizan profesionales del sector -actualmente trabaja con una red de 150 empresas por toda España- y que, además, se puede pagar a través de la web. No es necesario tener efectivo en casa. Tampoco productos de limpieza; si el usuario lo desea, el trabajador los trae con él. Incluso cuenta con tarifas planas al mes.

¿Y las ventajas para las empresas de limpieza? «Cuando empezamos a hablar con ellas nos encontramos con un sector muy tradicional que no se había abierto a las nuevas tecnologías -recuerda Martínez-. Velvethut les permite cubrir las horas no asignadas y además su negocio crece con nosotros». «No somos un competidor, somos un colaborador», subraya.

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