«Se enseña y se habla poco sobre mujeres científicas»

En un sector lleno de universitarias pero falto de catedráticas y directivas como el de la ciencia, el nombramiento de una profesional gallega como una de las cabezas visibles del CSIC es todo un soplo de aire fresco

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Vigo / La Voz

Recién nombrada coordinadora del Área de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, con ocho centros a su cargo, María Isabel Medina (Vigo, 1966) parece hacer sencillo lo complicado cuando habla de su trabajo. Pero en realidad hay mucha trayectoria detrás. Hasta ese puesto de alta dirección ha llegado tras entrar en el CSIC en 1999.

-La ciencia tiene una base con muchas mujeres pero que no se ven según se asciende.

-La ciencia es un trabajo, como muchos otros, que requiere una dedicación constante y enorme que no entiende de horarios laborales y por lo tanto es muy difícil compaginarla con una vida personal y familiar. Y como en este país el peso de la familia sigue recayendo en la mujer, pues es más difícil verlas en puestos de responsabilidad. Los medios telemáticos han facilitado algo las cosas, pero también nos han cargado con más responsabilidad durante más tiempo. Y al final pasas a trabajar todo el día. Creo aún así que la mujer ha avanzado mucho.

-No ayuda que se hable poco de la historia y las científicas.

-Se enseña y habla poco sobre mujeres científicas. La ciencia durante muchos años fue patrimonio de los hombres porque ellas no iban ni a la universidad, pero hay casos y hay que ponerlos de relevancia. Poco a poco la cosa va cambiando. Antes por ejemplo los académicos eran todo hombres y ya van apareciendo más mujeres. Creo que es una cuestión de tiempo porque en las carreras de ciencias hay muchas mujeres. Eso aumenta el número de doctorados y posteriormente se irá trasladando a todos los ámbitos. En el Instituto de Investigaciones Marinas hay ya ahora más mujeres que cuando yo entré.

-¿Cuánta gente hay en la plantilla del instituto?

-En la actualidad hay unas 130 personas contratadas y luego otros 40 o 50 en formación.

-La acaban de nombrar coordinadora del área de Ciencia y tecnología del CSIC, con ocho centros a su cargo.

-El CSIC está dividido en ocho áreas científicas que cubren las distintas disciplinas. Desde Biomedicina, Física o la mía, Ciencia y tecnología de los alimentos. De ella dependen dos centros en Madrid, uno en Sevilla, otro en Valencia, uno de vino en Rioja, de lácteos en Asturias y otro marino en Murcia, además del nuestro de Vigo. Hay investigadores de diferentes áreas.

-Su especialidad se centra en el valor de los productos marinos para la alimentación

-Mi área de trabajo es el valor nutricional del consumo de productos de pesca de acuicultura. El pescado es muy importante en la dieta, es uno de los primeros alimentos de las poblaciones del mundo, puesto que antes de ser recolector el hombre fue cazador y pescador. Hay que poner de relieve que los productos marinos tienen un gran valor saludable. Ayudamos a las empresas a optimizar el diseño de los productos, como los aceites de pescado, que son muy saludables y recomendables pero que se estropean pronto. Parte de nuestro trabajo por ejemplo es ayudar a evitarlo y que llegue de la mejor manera posible. Establecer las bases de que unos determinados componentes tengan un papel saludable que influye en el cuerpo es importante.

Antes de su actual cargo, María Isabel Medina era profesora de investigación desde el 2010. | óscar vázquez

«Es necesario que haya sinergias entre el sector académico y el industrial»

Optimista sobre la situación de la ciencia y sus profesionales a medio y largo plazo, esta directiva del CSIC asegura que lo peor de la tormenta ya ha pasado. «Creo que soy un ejemplo de que el camino es largo pero el que tiene ganas llega y eso quiero transmitírselo a la gente joven, que ha sufrido mucho con la crisis».

-Trabaja también con Estados Unidos y Reino Unido.

-Los alimentos tienen muchos componentes y estamos averiguando cómo llegar de forma efectiva a los órganos. Por ejemplo, cuando el aceite de pescado está deteriorado al cuerpo le cuesta mucho asumirlo.

-¿La investigación debe ir de la mano de las empresas privadas?

-No, pero una investigación tiene que tener una finalidad aplicada, debe partir de una base académica pero dar respuesta a las demandas industriales. Es necesario que haya sinergias entre el sector académico y el industrial. La empresa tiene unos retos en España y en Galicia muy importantes y hay mucho potencial de científicos que pueden dar soluciones a ello. Las empresas que han sobrevivido a la crisis necesitan contar con la innovación. Creo que ahora mismo un científico puede ser una ventaja competitiva.

-¿Es el científico español una buena baza entonces?

-El investigador español es muy creativo e innovador, por tanto debe haber sinergia con el empresario español. Desde aquí invito a que se plantean soluciones concretas para dar a las empresas. Es verdad que la situación en los últimos años ha sido complicada pero también es cierto que se ha formado mucha gente y no todo el mundo puede tener cabida en el sector académico. Pero ahora las perspectivas no son tan negras.

-¿Aplicará esas directrices en su nuevo puesto?

-Soy partidaria de la financiación estratégica, no de un poquito para todos. Hay que apostar por las grandes líneas que puedan aumentar la productividad del Estado. Potenciar las fortalezas que tenemos en las diferentes áreas e intentar paliar las debilidades. La financiación no puede ser igual para todo el mundo. Siempre hay que tener un control y revisiones para ver los resultados, aunque por supuesto no pueden ser a corto plazo.

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