Comercio y empleo: la mejor campaña navideña tras la crisis

Los dos indicadores experimentarán incrementos de ventas y contratación. La percepción de estabilidad del consumo empuja las mejores cifras en ocho años


Hace ya varios trimestres que en la facturación de las cuentas del sector comercial español predomina el negro sobre el rojo, una especie de black friday postcrisis. El crecimiento económico comenzó a hacerse efectivo el año pasado y trajo aparejada la reactivación del consumo, que ya se hizo perceptible a finales del 2015 y que ahora, en este año que concluye, se afianza. Sobre todo por la sensación de estabilidad económica que aprecia el consumidor. El informe sobre tendencias de ventas y consumo de la consultora Deloitte lo corrobora, «la sensación de estabilidad económica que aprecia el consumidor» favorece una tendencia que aupará a un consumo medio de 682 euros estas Navidades, solo superado por los daneses, que gastarán siete euros más que los españoles.

Las previsiones de facturación del comercio minoristas en España vivirán, de este modo, su mejor campaña desde el inicio de la crisis, en el 2008, tanto a nivel de ventas como de empleo. La cota de negocio, desde mediados de noviembre hasta el 6 de enero, experimentará un incremento por encima del 6 %, según datos de la Confederación Española del Comercio (CEC).

La patronal del sector se muestra optimista tanto para el comercio minorista como para las grandes superficies y la distribución. Unos y otros reforzarán cifras de ventas, pero también promoverán un significativo impulso en materia de empleo.

Hasta un 11,5 % crecerán las contrataciones, o ya lo han hecho, desde mediados de noviembre y hasta la primera quincena de enero. Lo que se traduce en 338.300 nuevos puestos de trabajo con carácter temporal. Galicia se llevará un buen pellizco al sacar de las listas del paro a 13.300 personas, o lo que es lo mismo, uno de cada quince desempleados tendrá trabajo estas Navidades.

Un sector, el del empleo, que las nuevas tendencias de compras anticipan las contrataciones y se extiendan al menos una quincena más que hasta hace cinco años.

El efecto y la repercusión del black friday en España ha venido para quedarse. Una fecha que ha tomado fuerza por las cifras que maneja, desde que hace cinco años las grandes cadenas de la distribución multinacionales, como Amazon, se volcaron con esta jornada de grandes descuentos como escaparate de las compras navidad. La importaron desde el otro lado del Atlántico, donde ya se ha convertido en tradición para los consumidores norteamericanos participar de las grandes rebajas que ofrece el comercio, en todos sus soportes (físicos y on-line), como anticipo navideño. Tanto es así que la Asociación Española de Economía Digital (Adigital) avanzó que el pasado viernes podrían haberse movido unos 1.300 millones de euros en ventas, lo que representaría un 10 % más respecto al año pasado.

Aunque el black friday todavía aparece muy vinculado a Internet, lo cierto es que el comercio minorista y la gran distribución, cuyo peso de facturación recae sobre todo en las ventas en tienda, se ha volcado definitivamente con esta jornada. Han entendido las preferencias de los consumidores y ya son mayoría los comerciantes que adelantan las ventas navideñas, con porcentajes de descuentos de entre el 20 y el 50 %, algo que hasta hace apenas unos años estaba reservado al encendido oficial de la navidad, tras el puente de la Constitución. Aunque la primera quincena del mes de diciembre sigue siendo uno de los períodos de mayor actividad para los distribuidores ?así lo confirma el informe elaborado por Deloitte?, con un 39 % de ventas, el efecto black friday se lleva más de un 20 %, lo que obliga a los comerciantes a adecuar sus ofertas para no quedarse al margen del presupuesto navideña. Y así lo han hecho. La semana previa a Nochebuena, las compras representan un 22 %.

Dentro de esta transformación que ha experimentado el sector comercial, también ha entendido la necesidad de compaginar las ventas físicas con su presencia en la red. Porque además del viernes negro, otro atractivo para comprar y que se está posicionando con fuerza es la celebración del denominado cyber monday, donde los descuentos se centran en el e-commerce. Pese a estar pegado al viernes negro, Adigital reconoce que las cotas de negocio son aún muy inferiores a las que se registran en el black friday.

Y todo ello repercute sustancialmente en el empleo. La logística se ha convertido en uno de los motores de la contratación en estas fechas, precisamente por estas convocatorias de compra. Empresas de paquetería como Seur anunciaron la necesidad de disponer durante estas semanas de personal adicional, de hasta 1.700 personas más que se añaden a la plantilla permanente del resto del año.

Hostelería e industria alimentaria son otros de los segmentos que registran mayor movimiento en estas fechas, tanto en ventas como en contratación.

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