Las vacaciones del BCE

El interés de la institución monetaria europea por adelantar las compras de deuda ante la llegada del verano no se debe, según el autor, a que los mercados estivales sea más estrechos sino al cambio de tendencia , al alza, de las principales economías de la eurozona. Si el crecimiento continúa, la política de expansión monetaria no llegará a su término.


Toca gastar. Olvídese de las políticas de austeridad. Recurrimos a ellas con la misma lógica de un hogar empobrecido cargado de letras pendientes. España se sentaba al borde de la quiebra, los mercados nos negaban los préstamos y la Unión Europea, esencialmente Alemania, impedía que el Banco Central nos diese crédito, o al menos nos lo diese a cambio de nada ¿Lo recuerda? Ese famoso verano del 2012. Mucho ha llovido. Alguno dirá que todo sigue igual, bueno, igual no sigue, aunque quede mucho camino por recorrer. 

¿Toca gastar? Entonces, ¿toca endeudarse otra vez? Quizás, pero no es la idea. El gran objetivo de la política monetaria actual no es provocar una nueva ola de endeudamiento, es algo parecido pero ligeramente distinto, retirarle las ganas de ahorrar y conseguir que, si tiene unos pequeños euros guardados, los destine a comprar todos aquellos bienes que ansía y que fue posponiendo por precaución. Busca que su bolsa de ahorro no le rente, transformarle en un voraz consumidor ¿ Y este cambio de tercio? Se nos fue la mano en la austeridad y ahora los precios bailan un día sí y otro también con la deflación, y así ni se genera crecimiento ni se crean puestos de trabajo. Si es un poco perspicaz me dirá que estamos provocando una nueva burbuja de activos. Tal cual. Triste, verdad. Pero no sabemos crecer de otro modo, intuimos que hay otras maneras, pero ante el riesgo al fracaso y atendiendo al cortoplacismo de las políticas económicas, preferimos que el triste paciente llamado Unión Europea sonría a base de darle lingotazos de ginebra en lugar de transformarlo en un ser equilibrado y feliz.

Inyección de liquidez

Por ello, desde marzo de este año, el Banco Central Europeo inició un proceso de expansión cuantitativa consistente en inyectar una media de 60.000 millones de euros mensuales en los mercados de la eurozona, y así sucesivamente hasta septiembre del año que viene. Sume, le dará algo más de 1,1 billones de euros ¿Objetivo? Los que le mencioné, hundir el valor del dinero, tanto el que compramos para financiarnos como el que acumulamos en clave de ahorro. Para ello, el instrumento utilizado ha sido la compra de deuda emitida por los tesoros públicos o por instituciones gubernamentales tipo Banco Europeo de Inversiones o Instituto de Crédito Oficial ¿Y? Que el BCE ha anunciado que se toma unas vacaciones en verano. Indica, con una lógica aplastante, que los mercados son más estrechos en la época estival y que, por tanto, para no anegar de liquidez esos dos meses, adelanta parte de las inyecciones. Hasta aquí nada que objetar. Pero, ¿y septiembre? No está claro, nada claro. Lo cual nos lleva a pensar que es posible que no estemos ante unas vacaciones monetarias, sino ante algo más profundo, un cambio de política ¿Y hay razones para ello? Algunas. En marzo, iniciamos el proceso de expansión bajo unas previsiones de crecimiento, pronósticos que han quedado como conservadores, de tal modo que, a principios de mayo el ejecutivo comunitario ha modificado sus expectativas de crecimiento. Francia e Italia, se están comportando mucho mejor de lo esperado, de hecho, el país galo ha alcanzado en el primer trimestre una tasa de crecimiento del PIB del 0,6 %, el doble que Italia, y cercana a la española, que fue del 0,9 %. Es decir, España empieza a coger velocidad de crucero, Francia empieza a acelerar e Italia despierta. Con estos datos, ¿tiene sentido que sigamos inyectando 60.000 millones al mes? De hecho, el propio Banco de España, a través de su boletín económico, empieza a hablar de un «vigoroso crecimiento» del consumo de bienes duraderos, advirtiendo que estamos ante un cambio de tendencia y esto tiene una especial trascendencia. El consumidor medita especialmente este tipo de compras, nadie adquiere por impulso un automóvil, una lavadora o un dormitorio, se requiere otra actitud, otra confianza. Esencialmente, lo que está viendo el Banco Central Europeo en Francia, y cree adivinar en Italia, es la senda de crecimiento que inició España en el primer trimestre del 2014. Los datos del segundo trimestre los conoceremos en medio de la época estival, y los del tercero en octubre. Así que le invito a que sea un poco desconfiado y no vea en las vacaciones del BCE lo que ellos desean que observe, sino algo más. Le aseguro que si las previsiones de crecimiento se mantienen, el proceso de expansión monetaria no llegará, al menos tal y como está diseñado, hasta septiembre del 2016. Se modificará y eso solo puede suponer una cosa para usted y para mí, una subida de tipos de interés y una apreciación del euro. Si tenía pensado solicitar una financiación, hágalo ya, y si puede a tipos de interés fijos, le auguró que las condiciones actuales pronto serán un vago recuerdo. Y si es inversor bursátil tampoco se entristezca, la subida no será tan grande como para provocar una vuelta a las cuentas a plazo, pero quizás sí lo suficiente como para incrementar el margen bancario, y si esto ocurre, o al menos se otea en el horizonte, solo ocurrirá una cosa, veremos crecer los valores bancarios del Ibex. Así es, en absoluto es descartable un nuevo impulso de nuestro índice, y en consecuencia una mejora de la riqueza financiera de muchos españoles. Ya ve, hoy estoy por darle buenas noticias. En clave regional podemos llegar más lejos, si Europa Central encarrila su crecimiento, nuestras exportaciones crecerán, Citroën mejorará sus ventas, e Inditex volverá a vender cientos de miles de abrigos a las orillas del Danubio. En todo caso, no deseo desviarme del tema central, y este es que debemos estar preparados para un cambio de tendencia en nuestra política monetaria, y si este se produce, solo irá en una dirección, subidas de los tipos de interés.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos

Las vacaciones del BCE