Tú compras lo que ellos quieren

MERCADOS

Juan Salgado

Música, colores y olores provocan que de forma inconsciente se adquieran más productos de los necesarios. En el súper hasta el más mínimo detalle está pensado para provocar un consumo impulsivo

23 feb 2015 . Actualizado a las 12:47 h.

Mientras los expertos confirman el repunte del consumo después de una contracción provocada por la crisis, ya hay quien, ante tales expectativas, ha comenzado a frotarse las manos. Los comercios se han decidido a sacar la artillería pesada y las estrategias de márketing vuelven a cobrar especial protagonismo para impulsar las compras compulsivas. La psicología juega un papel determinante en esto del consumo y son muchas las superficies que han comprendido que pequeñas acciones -que en la muchos casos pasan inadvertidas para la mayor parte de sus clientes- consiguen engrosar un poco más las cuentas de los negocios. 

Los supermercados son grandes especialistas y sus superficies están diseñadas al milímetro para conseguir que los clientes acaben llenando los carritos de más cosas de las que en un principio necesitan. En primer lugar, las grandes cadenas de venta de alimentación apuestan por que la estancia sea lo más cómoda posible, la iluminación, la música y los olores juegan un papel importante y son elementos que se emplean para propiciar determinados comportamientos.  El hilo musical, por ejemplo, cambia en función del momento del día y de la cantidad de gente que se encuentre dentro del establecimiento; si hay poca afluencia de clientes los supermercados apuestan por una música lenta para que la gente se encuentre cómoda y compre sin prisas; sin embargo, la cosa cambia cuando la situación es la contraria, con demasiados clientes las melodías escogidas serán mucho más estridentes en un intento por promover una compra más rápida. No solo el ritmo es capaz de determinar el comportamiento de los consumidores, y es que las canciones del hilo musical en estos espacios -que suelen cortarse al principio y al final mostrando tan solo tres cuartas partes del tema- provocan cierto estado de ansiedad que propicia en el grueso de los clientes una necesidad de cargar el carro de forma inconsciente de más productos de los que en un principio se pensaban adquirir. Pero la música ofrece infinidad de posibilidades en esto del márketing no solo los supermercados han encontrado en ella un filón.

Las tiendas de ropa seleccionan el tipo de sintonía pensando siempre en su público objetivo. De esta forma, aquellos establecimientos especializados en prendas para gente joven apostarán por composiciones algo más actuales en un intento de «ahuyentar» a la gente de más edad con un estilo que no se adapta a su oferta.