Galicia busca ser la primera de Europa con una ley para «desplastificar» el mar

Cinco barcos serán compensados por salir «ex profeso» a pescar basura


redacción / la voz

Galicia dice bye, bye plástico. Y por partida doble: desde la Consellería de Medio Ambiente y desde la de Mar. Ambas van de la mano en la campaña de sensibilización social con la que pretenden que la población tome conciencia del problema medioambiental que supone el consumo excesivo de plásticos y las consecuencias nocivas que ese abuso tiene en el medio en general y en el mar en particular. Con esta acción, presentada ayer por las conselleiras en funciones de las citadas áreas, Ángeles Vázquez y Rosa Quintana, respectivamente, el Gobierno gallego llama a una cruzada civil contra esos residuos para acabar desplastificando los mares.

La acción, dirigida a la sociedad en general pero protagonizada por niños -no en vano el bye, bye plástico, lleva como coletilla non é por ti, é por nós-, es solo una de las armas en la lucha contra los desechos plásticos y la basura marina. Porque Galicia pretender ser alumna aventajada destacando en esta asignatura pendiente a nivel mundial. De hecho, como expuso ayer Vázquez, si no fuese por la pandemia, probablemente estuviese ya en vigor la Lei de Residuos, que fue aprobada por el Consello da Xunta en diciembre del año pasado, pero que no se llegó a tramitar en el Parlamento debido al cóctel que formaron la convocatoria de elecciones y la crisis sanitaria del coronavirus.

Ese texto legislativo, dijo la conselleira de Medio Ambiente, será uno de los primeros que apruebe el nuevo Parlamento gallego, al tiempo que recordó que la gestión y eliminación de los plásticos tiene un apartado específico en la norma. De esta manera, Galicia trata de situarse «á cabeza das rexións europeas» al ser la primera en adaptar e integrar la normativa «ao contido da directiva comunitaria referente a estes residuos», apuntó la Xunta en un comunicado.

Guantes y mascarillas

La dilación en la aprobación de la Lei de Residuos no es el único efecto que la pandemia ha tenido en la lucha contra el plástico y las basuras marinas. La crisis sanitaria ha traído otro quebradero de cabeza: guantes y mascarillas, que no han tardado demasiado en aparecer nadando en el mar con peces y otras especies marinas.

La conselleira de Medio Ambiente recordó que el lugar correcto para depositar esos desechos es el contenedor genérico, el de color verde, mientras que su homóloga de Mar hizo hincapié en las consecuencias que una mala gestión de esos residuos puede suponer para el mar, «fonte de riqueza para Galicia» y sustento para «milleiros de familias das vilas costeiras galegas».

Pescar basura

Al margen de la campaña de sensibilización, que tratará de viralizar en las redes mensajes positivos para animar a la población a desplastificar sus rutinas con consejos sobre reducción, reutilización y reciclaje del material, el Ejecutivo financia acciones de limpieza y retirada de basuras marinas.

Es el caso del plan Mar Limpo, con el que la consellería de Rosa Quintana alienta la pesca -o marisqueo- de basura marina, ya sea esta dirigida o solo complementaria a la actividad principal. Así, la Xunta financiará con 275.500 euros seis proyectos colectivos presentados por otras tantas entidades del sector pesquero para salir a faenar expresamente a retirar residuos de caladeros y bancos marisqueros.

En esta convocatoria saldrán ex profeso a pescar residuos en lugar de peces cinco embarcaciones, todas adscritas a la Cofradía de Vigo, y cerca de 200 mariscadores, la mayor parte de Noia (171), aunque también se han apuntado 19 productores de Cedeira y otros 3 vigueses. Además, ocho barcos y 400 mariscadores recibirán ayudas por la pesca pasiva de desechos -recoger desperdicios a la vez que se faena- y para financiar acciones de sensibilización y formación.

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