La anchoa se deja ver en el Cantábrico y da una alegría a la flota gallega

Varios barcos dieron con bancos de esta especie y también descargaron sardina


redacción / la voz

Las estaciones de la pesca siguen su ritmo ajenas a los estragos del coronavirus. Tocaba xarda, llegó la xarda. Y estando en esas toca anchoa y llegó la anchoa. Las primeras con las que se topan los barcos gallegos de cerco que se han desplazado al País Vasco para participar primero en la costera del verdel y quedarse después para hilar con la temporada de anchoa hasta que el tiempo sea de la sardina. Esa ya en aguas gallegas.

No todos tuvieron la suerte de dar con el cardumen de bocarte, pero el botín estuvo muy repartido, como a veces lo hace esa suerte de lotería de Navidad que es esta campaña para el cerco. Más de 5.000 kilos uno de Portosín; 4.700 otros con el que comparte base; 2.000 un cerquero de Cesantes; 1.000 otro de Vigo... Toda una alegría en un momento en el que se suceden los sobresaltos y las dificultades.

«Era anchoa pequena, da que chamamos de plaia, pero valeu ben», señala Eduardo Carreño, armador de Portosín. «Non estaba mal, era das de sobre 80 granos (ejemplares) o kilo», comenta Ángel Bouzón, profesional de Cesantes.

En lonja, el primer bocarte pescado por los gallegos se vendió a precios que oscilaron entre el euro y pico y los dos euros. Porque descargas de la especie en el País Vasco ya ha habido. Se produjeron casi antes de que los cerqueros gallegos llegasen a las aguas vascas. La temporada se inauguró con una descarga de 20 toneladas en Ondárroa y Bermeo, según recogió en su día El Correo, y cotizó por encima de los 4 euros.

Bouzón explicó que la mayor parte de las capturas fueron para las fábricas más que para la venta en fresco. Factorías que, de continuar así la situación podrían tener dificultades para aprovisionarse, puesto que hay embarcaciones que se plantean amarrar.

Aparición de sardina

Pero eso se verá más adelante. Por ahora, la flota continúa con el subidón de haber encontrado la primera anchoa, un hallazgo que, además, fue complementado con la aparición de sardina, que pescaron y por la que también obtuvieron buenas cotizaciones.

«Pagáronnola ben, coma anchoa; entre euro e medio e dous euros o quilo», explica Carreño. Menos preciada fueron los ejemplares que llegaron mezclados con la xarda, «porque chegou máis pelona, pero non houbo queixa», añade.

Si a eso se suma que la caballa en las lonjas del País Vasco mantuvo el precio de días pasados, una media de 0,90 euros, la satisfacción en lo profesional y económico es ya completa. Otra cosa son los problemas que están encontrando para desplazarse y para hacerse con material de protección, como mascarillas.

Xarda barata en Galicia

Esa alegría no se hizo extensible al cerco que continúa en aguas gallegas. Acaba de recibir la xarda y en la provincia de A Coruña ya se han producido las primeras capturas de esta especie. La nota negativa es el precio. Apenas medio euros el kilo para las que han sido las primeras caballas descargadas en el área coruñesa.

Los cerqueros no volverán a faenar en el País Vasco hasta después de Semana Santa

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