Rechazan adelantar el retiro a las rederas porque ninguna se ha muerto cosiendo

El ISM indigna al colectivo al descartar reconocerles derecho a coeficiente reductor


Redacción / La Voz

Las rederas gallegas se debaten entre la indignación, el derrotismo y el estupor tras conocer que la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social ha descartado autorizar el inicio del procedimiento para reconocer los coeficientes reductores. El pasmo viene dado porque el ISM sustenta su rechazo en que ninguna se ha muerto cosiendo aparejos. Esa es, apuntan desde la Federación de Redeiras Artesás de Galicia, la respuesta de Francisco Borja Suárez Corujo, a la sazón director general de Ordenación de la Seguridad Social, que declina la posibilidad de iniciar siquiera el procedimiento para tramitar el coeficiente reductor para ese colectivo «ante la falta de indicios de elevados incrementos en las tasas de mortalidad o morbilidad debidas a la realización de dicho trabajo», explican las profesionales en un comunicado.

No es eso lo único que les hace debatirse entre la irritación y la estupefacción. Y es que Suárez Corujo, en la resolución que firmó el 22 de marzo desestimando la solicitud presentada por la federación gallega de rederas en agosto del año pasado, subraya el rechazo aduciendo que esa agrupación «non é unha entidade representativa do colectivo de redeiras».

Invitan al firmante de la resolución a comprobar en puerto la penosidad del oficio Para Verónica Veres, presidenta de esa entidad, lo que demuestra el director general de Ordenación de la Seguridad Social es un desconocimiento absoluto del colectivo de rederas. Es cierto que ninguna ha perdido la vida reparando las artes de pesca, pero de lo que no hay duda es de que se trata de una profesión de gran dureza y penosidad, circunstancias que, recalca Veres, hacen que las integrantes de ese colectivo, mujeres casi al 100 %, «vexan diminuída a súa capacidade para desenvolver a súa profesión ata os 67 anos», de ahí que se haga perentorio «un adianto da idade de xubilación destas profesionais».

La presidenta de las rederas gallegas recuerda que estas profesionales son las únicas de las distintas ramas de actividad de la pesca que no tienen reconocido el coeficiente reductor de la edad de jubilación. Una circunstancia, además, que contribuye a profundizar en la desigualdad de género dado que los hombres que, como ellas, reparan redes y realizan tareas idénticas -arreglan aparejos del arrastre-, sí tienen reconocida esta reducción de la vida laboral.

Penosidad

Si por el colectivo fuera, pondría a Suárez Corujo -porque es él el que firma la resolución- a trabajar «con redes quilométricas molladas, con pesos que ás veces multiplican por varias veces o do noso corpo, chova, vente ou neve no inverno e a mallar o sol no verán». Quizá así conseguiría explicarse que esos «fungos que lle saen na pel» son «pola humidade continua» y que esa infección ocular o la alergia se derivan «do lixo e materiais en descomposición que traen do mar os aparellos» o «dos traballos de reciclaxe que facemos coas redes».

Así es que las rederas gallegas han invitado al director general a visitarlas en los puertos en los que trabajan y «coñecer in situ as condicións nas que desenvolven a súa profesión». Quizás de esta forma la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social inicie de oficio el procedimiento para reconocer un coeficiente reductor del que ya se beneficia personal como secretarios de las cofradías. Y, desde luego, tampoco se ha muerto ninguno por tramitar expedientes.

Diez años esperando por que se cumpla un acuerdo

cristina viu

La Federación Galega de Redeiras Artesás, que preside la malpicana Verónica Veres, recibió el Premio a la Mujer Comprometida 2018. En ese acto político, el PNV y Compromiso por Galicia renovaban su intención de llevar de nuevo al Senado el adelanto de jubilación como el que tienen otros profesionales del régimen especial del mar (REM). Para el senador vasco José María Cazalis, las rederas están claramente discriminadas frente a buceadores, estibadores, mariscadoras e incluso administrativos de las cofradías. Curiosamente, la reivindicación caló ya en el 2008 entre los diputados del Congreso. Todos, porque el acuerdo fue por unanimidad, respaldaron una proposición no de ley del BNG para «realizar las modificaciones legislativas pertinentes, con el objetivo de rebajar la edad mínima para causar pensión de jubilación en el régimen especial del mar, mediante la extensión de los coeficientes reductores al colectivo de neskatillas, rederas, empacadoras de pescado, teniendo en cuenta las especiales condiciones de trabajo de este colectivo».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Rechazan adelantar el retiro a las rederas porque ninguna se ha muerto cosiendo