Pesca advirtió a los pósitos coruñeses de que su plan para la xarda no era viable

La federación insiste en su propuesta y está dispuesta a defenderla en los tribunales


Redacción / La Voz

Que los barcos coruñeses no pudieran iniciar la costera de la xarda el pasado lunes, como había pedido la Federación Provincial de Confrarías de A Coruña, fue una sorpresa... para algunos. Otros ni siquiera se pertrecharon porque ya daban por descontado que Madrid no iba a autorizar el arranque de la campaña el día 18. Y no por un pálpito, sino porque la Secretaría General de Pesca ya había advertido por escrito de que el plan presentado por los coruñeses no garantizaba «un consumo racional de la cuota disponible». Y aunque el ministerio amagó con dejarles hacer, finalmente optó por corregir el plan coruñés en aras de evitar lo que, para algunos armadores, es una condena segura al amarre de los barcos de toda la provincia. «A xestión que se propón dende a federación non é compatible coa obrigación de desembarque», apunta Eduardo González, patrón mayor de Cedeira.

La cedeiresa y la de A Coruña fueron dos de las cofradías que pusieron reparos al plan en la asamblea general de los 35 pósitos. Entienden que un cambio tan importante como es la entrada en escena del veto a los descartes no se puede resolver realizando una gestión «como a do ano pasado e a do anterior». Y menos cuando, como recuerdan desde el ministerio, ni el año pasado ni el anterior esa administración del cupo fue modélica. «Me permito señalarle que el modelo que sugiere no va a impedir que se dé una vez más una sobrepesca de caballa en la provincia, tal y como ya ha ocurrido en años previos», indicaron por escrito desde Madrid a la federación coruñesa. El año pasado capturaron 100 toneladas de xarda de más.

Matemática pura

Pesca se guía por matemática pura. Si en el 2018 las 600 toneladas que se dedicaron a la pesca dirigida se acabaron en seis días -y se extrajeron 700-, las escasas 250 toneladas que se dedican a esta modalidad -el 50 % de las 479 que tienen en total- darán para dos días y medio. ¿Y después? «No podemos olvidar que si la provincia agota la cuota de caballa, los buques que puedan hacer la captura accesoria de esta especie deberían permanecer en puerto hasta que la caballa abandone las aguas de la provincia», advertían las autoridades de Pesca.

Aunque el ministerio solicitó a la federación que buscasen otra fórmula con más garantías de «que no se va a agotar la cuota de la provincia y producir un cierre de la actividad», la federación insistió en su modelo de gestión. Eso sí, hizo un llamamiento a la responsabilidad de todas las cofradías para cumplir escrupulosamente con los acuerdos adoptados sobre topes, comunicación exacta y diaria de las capturas, cese inmediato en cuanto se agote el cupo...

«¿Tenemos que entender que la provincia de A Coruña insiste en mantener la pesquería como se ha hecho llegar en su escrito inicial?», respondieron atónitos desde Pesca, al tiempo que reclamaron la lista detallada de barcos de pesca dirigida al objeto de «controlar sus capturas cada día». Pero pese al amago de darles el visto bueno y dejar que se atuviesen a las consecuencias, Madrid corrigió su plan. En vez de un 50-50 %, optó por un 40-60 % y este segundo porcentaje lo distribuyó por embarcación para que cada armador gestione su propio cupo sin condenar a los demás a amarrar.

Pero la federación no ha aceptado el modelo, al que ha presentado alegaciones, e insta a Madrid a acatar «a decisión da asamblea», dijo Daniel Formoso, presidente de los pósitos coruñeses. Se mantienen en ese 50-50 % y están dispuestos a defenderlo en los tribunales, al tiempo que trasladó el malestar que hay en el sector.

Desde Asturias insisten en que el problema de base está en el reparto por comunidades

Las cofradías de Cedeira y A Coruña no son las únicas que creen que el reparto por barco es más idóneo que la gestión global del cupo. Es de la misma opinión la asturiana Asociación de Armadores de Artes Fijos Cantábrico Noroeste, que cree que la propuesta de gestión lanzada desde Madrid «es la menos mala que puede presentarse para gestionar la caballa sin que tenga que amarrar ningún tipo de flota, ni las artes menores, ni la volanta ni el palangre.

Y es que, según esta agrupación, el tope de 300 kilos semanales que se impone para la pesca accidental, puede cubrir a los buques de bajura, pero no a las embarcaciones de volanta, que capturan más de esa cantidad en un solo día. Por tanto, «tendrían que quedar amarradas ya el primer día de la semana», advierte la agrupación que preside Ángel Rodríguez. Por tanto, «lo que persigue la Administración con este reparto es que no pare ningún barco y que puedan faenar todos, aunque tengan por objetivo otras especies, como merluza, rape o lenguado. Porque, recuerda la entidad, los volanteros pueden demostrar capturas históricas de caballa y tienen derecho a recibir cupo como cualquier otro barco.

Rodríguez insiste en que el problema de fondo es que la cuota de caballa es ridícula y lo es más para una comunidades que para otras. La organización recuerda que la xarda está repartida en un 95 % en base a capturas históricas, un criterio que aprobaron el País Vasco y Cantabria con el respaldo de Galicia, que lo apoyó a cambio de 2.000 toneladas por dos años.

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