Las incógnitas que rodean al Sin Querer Dos

Los técnicos han comenzado la investigación sobre las causas del naufragio, entre las que cobra fuerza la hipótesis de un golpe de mar, tras descartarse que batiera contra las rocas


ribeira / la voz

¿Qué pudo suceder en una jornada con marejada, pero con un mar no tan bravo como para impedir faenar a embarcaciones pequeñas, para que uno de los mejores cerqueros de Galicia, el Sin Querer Dos, acabase en el fondo del mar en cuestión de segundos? Esa incógnita atenaza a las gentes del mar, especialmente a quienes conocían estrechamente a la tripulación, como el exdirigente de la cofradía de Portonovo José Antonio Gómez: «Estamos supoñendo moitas cousas porque é moi complicado saber o que pasou. Algo sucedeu no casco que o inundou. É moi difícil concretalo, pero é que queremos encontrar explicacións».

¿Por qué naufragó el Sin Querer 2? Había zarpado de A Coruña a las 4:00 de la mañana del miércoles rumbo a Portonovo pero algo ocurrió minutos antes de las dos del mediodía, a 7 kilómetros de Fisterra

Los técnicos de la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos han comenzado a indagar, pero su trabajo requiere tiempo. A falta de informe oficial aparecen todo tipo de hipótesis. La del golpe de mar, una de las barajadas por el cocinero del pesquero, cobra fuerza, y a ella se aferró también este viernes el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, quien dijo que pudieron ser hasta dos golpes.

Lo que sí quedó descartado poco después del naufragio es que el barco, que navegaba hacia Portonovo tras haber vendido sus capturas el día anterior en A Coruña, hubiese golpeado contra alguna roca. Lo dice José Antonio Gómez tras comprobar la ruta: «Viña moi por fóra. Non foi problema de baixos, nin moito menos» y lo corroboraron armadores de Portosín que faenan con frecuencia en la zona de O Profundo, donde ocurrió el siniestro, y que acudieron al lugar esa misma tarde para colaborar en las tareas de búsqueda: «Aquí non tocou, debe haber 60 brazas». La opción de la falta de estabilidad también se ha planteado, pero de rechazarla se encarga José Lago, uno de los administradores del astillero de Outes que, hace dos años, alargó el barco hasta los 26 metros: «Falta de estabilidade non tiña».

José Lago explica que, una vez realizada la reforma y «antes da botadura, fíxose unha proba de estabilidade co enxeñeiro e supervisada pola inspección de buques. Nela calcúlanse as diferentes condicións de carga que poden darse e a saída de porto e a chegada. Son moitas variables».  

Seguro y moderno

En el astillero Lago Abeijón están muy orgullosos de la reforma y José Lago comenta que la ponían como ejemplo para los armadores de otras embarcaciones que querían realizar una actuación similar: «Quedou moi ben».

Incluso, Lago explica que realizó un refuerzo en la parte superior para «defender a ponte dun posible golpe de mar».

El proyecto lo elaboró el ingeniero de Vigo Joaquín Rial, pero el ex patrón mayor de Portonovo José Antonio Gómez también siguió muy de cerca la intervención: «Estiven no estaleiro cando se fixo. Un barco seguro, moderno, con tódolos medios habidos e por haber. Eu coñecía perfectamente á totalidade dos tripulantes, e tamén o pesqueiro».

«É moi raro que un barco tan ben dotado tivese un problema así» Minuto de silencio en Sanxenxo por las víctimas del naufragio del Sin Querer Dos

El armador también se preocupaba de mantenerlo en perfecto estado y, a principios de este año, estuvo de nuevo en el astillero de Outes: «Para unha posta a punto. Sempre viña antes de iniciar a costeira no Cantábrico».

El cerquero reunía unas condiciones idóneas y tenía un patrón y una tripulación experimentados. José Antonio Gómez lo tiene claro: «Algo fallou, un imprevisto».

La búsqueda proseguirá en la zona del naufragio

El mal estado de la mar y la falta de visibilidad condicionaron este viernes la búsqueda de Guillermo Casais, el segundo al mando a bordo. El buque Don Inda no pudo acceder a la zona hasta media mañana y posteriormente se incorporaron los servicios aéreos. Fuentes de Salvamento Marítimo indicaron que el operativo proseguirá durante la jornada de hoy, aunque subrayaron que las condiciones meteorológicas marcarán la pauta y el despliegue de medios a realizar.

También prosigue el rastreo por tierra, del que se encargaron miembros de Protección Civil de Fisterra e integrantes del Grupo de Emergencias Supramunicipal de Muros. Los profesionales de este equipo recorrieron la zona de O Ancoradoiro, en el término muradano, y de O Pindo, perteneciente al municipio de Carnota.

Está previsto que estas labores se mantengan durante el fin de semana y está pendiente de determinar si, incluso, podrían verse reforzadas.

Una multitud despide en Cambados a las víctimas del naufragio

El pabellón de O Pombal y todo su entorno se vieron abarrotados en el funeral que ofició el arzobispo de Santiago

R. Estévez

La jornada de hoy será difícil de olvidar en Cambados. No hay consuelo ante la pérdida de Manuel Serén, Teófilo Rodríguez, Bernardino Padín y Guillermo Casáis, cuyo cuerpo todavía no ha sido recuperado. Queda, al menos, la solidaridad y el cariño hacia las familias de las cuatro víctimas mortales del naufragio que el miércoles sufría el cerquero Sin Querer Dos al sur de Fisterra, helando los corazones de la villa arousana de la que los mariñeiros eran vecinos. Queda, también, el recuerdo de cuatro personas excepcionales.

Como la alcaldesa Fátima Abal anunció ayer, el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, se encargó, hacia las 16 horas, de oficiar el funeral por los cuatro mariñeiros en el mismo pabellón de O Pombal en el que el jueves se instaló la capilla ardiente. No solo el edificio, también su entorno se quedó pequeño para acoger a la multitud que acudió a despedir a los suyos. No faltaron las autoridades, desde la conselleira do Mar a varios alcaldes de la comarca, el capitán marítimo y varios miembros del gobierno de la Diputación de Pontevedra. Pero evitaron el foco y se situaron siempre en un segundo plano. También varios patrones mayores de la ría quisieron despedirse de su gente, gente de mar.

La misa concluyó con una emocionada interpretación de la Salve Marinera. Poco después, los vehículos que portaban los féretros partieron de O Pombal. Los acompañaron las gaitas de la agrupación cultural Xironsa, que hiceron resonar el himno del Antiguo Reino de Galicia mientras la lluvia daba una pequeña tregua. Cambados continúa de luto.

Relato de una tragedia: Gritos, el barco escora, el patrón no logra enderezarlo... y nadar para salvar la vida

bea costa
Vecinos de Cambados abarrotaron la plaza del Concello en homenaje a las víctimas
Vecinos de Cambados abarrotaron la plaza del Concello en homenaje a las víctimas

Carlos Costa, superviviente del naufragio del Sin Querer Dos, apunta a un golpe de mar como la causa del siniestro, y duda de que surgieran problemas en la sala de máquinas

Carlos Costa Rial no se ve con fuerzas para hablar con los periodistas, pero, a petición de este diario, accedió a ofrecer su relato, a través de un amigo, de cómo vivió él lo ocurrido a bordo del Sin Querer Dos. Y cabe puntualizar el cómo lo vivió y no lo que ocurrió, porque ni siquiera él sabe qué provocó que el barco se fuese a pique.

Lo que alcanza a recordar es que él, el patrón, Manuel Serén, y el segundo al mando a bordo, Guillermo Casáis, estaban en el puente cuando oyeron unos gritos. A partir de ahí todo sucedió rápido y en medio de una gran confusión. El barco escoró y el patrón ya no pudo enderezarlo. A Guillermo, el único miembro de la tripulación que sigue desaparecido, ya no volvió a verlo. Cree que cayó por la borda. Mientras, él y Serén se iban hundiendo hacia el fondo atrapados dentro de la embarcación. Carlos nadó y nadó hasta alcanzar la superficie.

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