El arrastre perdería la mitad de sus ingresos si tiene que cambiar de malla

AZTI concluye que usar una abertura de 10 centímetros sería inviable para las empresas

Los científicos han demostrado la supervivencia de la raya
Los científicos han demostrado la supervivencia de la raya

redacción / la voz

Cuando el arrastre conoció el reglamento de medidas técnicas que lanzó la Comisión Europea no tardó en augurar que la apertura de malla que proponía para el aparejo con el que se capturan rapes, merluzas, cigalas, gallos y otras variedades que viven en el fondo no permitiría capturar otra «especie» más que agua. Pero si esa percepción se sustentaba únicamente en la intuición que da la experiencia, ahora su tesis dispone ya de un respaldo científico, el aval que ahora exige Bruselas para conceder los deseos del sector. Esa credencial se la ha expedido AZTI, el centro tecnológico del País Vasco, donde Esteban Puente, investigador del Proyecto Mendes, ha puesto cifras a lo que supondría aumentar la abertura de la malla de 70 milímetros, como está ahora, a los 100 que sugiere Bruselas.

Y la constatación de los científicos es que no se pescaría solo agua, pero casi. Según el estudio, esa abertura de malla en la red haría caer en más de la mitad los ingresos de los arrastreros. Lo expuso ayer Puente en Marín, en el marco de la jornada sobre El Futuro de las OPP: Innovación y Competitividad, promovida precisamente por una de esas organizaciones de productores pesqueros, la local: Opromar.

AZTI abordó esta investigación cuando el equipo estudiaba fórmulas para minimizar las capturas no deseadas en el Cantábrico. A instancias de la Secretaría General de Pesca, ese proyecto se amplió para conocer el impacto que tendría en el sector y en los stocks la malla de 100 milímetros que quiere implantar Bruselas.

¿El resultado? Excelente para evitar descartes; tanto, que incluso caerían drásticamente las capturas comerciales. Por eso, «sería una medida excesiva de cara a la sostenibilidad económica», explica Puente, que, abunda, «afectaría de forma muy negativa a la viabilidad de las empresas». Es más, «la actividad de las compañías pesqueras se pondría seriamente en cuestión y sería inviable tanto en el corto como en el largo plazo», sentenció.

Las conclusiones del Proyecto Mendes ya han sido trasladadas a las instituciones europeas para tratar de «modular de una manera objetiva el impacto que tendría una decisión de este tipo».

No es la única alegación contra el cambio de malla. El Consello Galego de Pesca también ha hecho llegar su oposición a esa y otras medidas que figuran en un reglamento que ahora está en fase de aprobación.

Supervivencia de las rayas

Sobre varias mesas en Bruselas está también el resumen del Proyecto Descarsel, abordado por el IEO con objeto de analizar la alta supervivencia de las rayas. Una investigación liderada por Xulio Valeiras, del Oceanográfico de Vigo, demostró que los ejemplares de esa especie, con una correcta manipulación, pueden ser liberados después de haber quedado atrapados en el aparejo sin que eso signifique su muerte. Esa comprobación, que ya ha sido validada y aceptada por la Comisión Europea, ha sido decisiva para excluir a la raya de la obligación de desembarco por lo mismo que se eximió a la cigala: su alta supervivencia. Así que, al menos durante un par de años, el sector no tendrá la obligación de desembarcar la raya que capture y descontarla de las demás especies si no se dispone de cuotas para ella.

Valeiras destacó que Descarsel es ejemplo de éxito de colaboración entre sector, Administraciones y científicos ya que «consiguió resultados positivos para el pescador y para los stock».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El arrastre perdería la mitad de sus ingresos si tiene que cambiar de malla