El mundo se prepara para un Ártico navegable

La naviera danesa se suma a otras que ya usan ese recorrido como alternativa al canal de Suez


redacción / la voz

La naviera danesa Maersk tiene previsto fletar esta semana un buque portacontenedores que cruzará el Ártico por la ruta del mar del Norte, un espacio que solo es transitable en verano. El barco elegido es un rompehielos con capacidad para 3.600 contenedores, que partirá de Vladivostok en los próximos días con destino a San Petersburgo, a donde llegará a finales de septiembre.

No es la primera vez que se utiliza esta ruta. Novatek, la mayor compañía privada de gas de Rusia, envió el mes pasado su primera carga de gas natural líquido en un tanque específico, en un buque especial acompañado de barcos rompehielo. Asimismo, la naviera china Cosco lleva tiempo usando la ruta para transportar partes de turbinas eólicas y otros componentes pesados.

Y no solo en verano. En febrero un buque ruso dio un paso más al navegar por la ruta del noroeste por primera vez en toda la historia durante el invierno y sin necesidad de rompehielos. El Eduard Toll completó la ruta Corea del Sur-Rusia por el norte transportando gas natural licuado y ahorró unos 7.000 kilómetros respecto al canal de Suez.

Este primer envío de Maersk es solo de prueba, según ha remitido la empresa en un comunicado al Financial Times. «Nos permitirá explorar la viabilidad operativa del envío de contenedores a través de la ruta del mar del Norte y recopilar datos». Con todo, el gigante del transporte -que también se mueve por los puertos de Vigo y A Coruña- sostiene que aún no ve esta ruta como una alternativa comercial para su actual red.

Este recorrido permite reducir una o dos semanas el tiempo de viaje, dependiendo del destino final. Sin embargo, aún es más costosa.

Un buque abre una nueva ruta al cruzar el Ártico por primera vez en invierno

xavier fonseca

El Eduard Toll completó la ruta Corea del Sur-Rusia por el norte sin rompehielos

La naturaleza del ser humano siempre le ha empujado a explorar su entorno. Ya fuera por escapar de un clima hostil, saciar la curiosidad o expandir las fronteras, en el siglo XVI había conquistado el planeta entero. Faltaban las zonas más inhóspitas y peligrosas, los océanos y los polos. La historia de los exploradores que se aventuraron en el Ártico presenta más fracasos que éxitos. El primer intento de navegar las aguas árticas se remonta a comienzos del siglo XIX. La erupción del volcán Tambora provocó un importante descenso de la temperatura en Europa, dando a lugar al famoso año sin verano. Pero, paradójicamente, aumentó en el polo norte, generando un importante deshielo. El almirantazgo inglés aprovechó esa ventana de oportunidad y en 1818 envió a un naturalista escocés llamado Sir Roger Ross en busca de una ruta marítima que permitiese pasar del Atlántico al Pacífico por el norte. En el tiempo en el que se prepararon las expediciones, el hielo regresó y muchas de ellas quedaron atrapadas.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El mundo se prepara para un Ártico navegable