Instalan en Lorbé la cuarta generación de bateas de polietileno para criar mejillón

Ostras de Ares probará el nuevo modelo, de mayor flotabilidad y menos altura

Instalan en Lorbé la cuarta generación de bateas de polietileno Se trata de un material resistente, flexible, inatacable por el mar y reciclable. No necesita mantenimiento y tiene unos 50 años de vida útil
m. míguez
redacción / la voz

¿A la cuarta irá la vencida? Manuel Serrano, consejero de Tepsa, está convencido de que sí. De que la cuarta generación de la batea de propileno que la compañía gallega del Grupo Ferro ha desarrollado está llamada a desplazar definitivamente a la tradicional de eucalipto y acero. Puede que solo sea un pálpito, pero hay indicios de que la nueva plataforma puede tener éxito. Primero, porque el modelo, perfeccionado durante diez años a base de ensayo y error en anteriores diseños de la propia Tepsa que fracasaron, corrige deficiencias como la escasa flotabilidad o las ondulaciones que se formaban en el material en momentos de máxima producción y, por tanto, de carga. Pero el indicio más alentador es la acogida entre los profesionales. «Son ellos, esos que tienen la última palabra, los que nos están diciendo que puede ser la solución», explica Moreno.

Ya sea por el boca a boca o por el foco de atención que suponen las grandes grúas que hay en el puerto de Sada preparadas para la botadura, hoy, de la batea, lo cierto es que están pasando a ver la instalación muchos productores. «Estamos teniendo buenas vibraciones de los que han venido a verla; dicen que tiene muy buena pinta y que, si funciona, están dispuestos a cambiar de sistema», asegura Alberto, director técnico de Tepsa, encaramado a un emparrillado de polietileno de alta densidad.

¿Por qué ese convencimiento? ¿Qué tiene de novedoso? Lo cierto es que poco. Tiene la misma estructura rectangular, idénticas dimensiones -20x27 como está fijado por ley-, el lugar habilitado para atracar el barco es igual, también se fondea con una cadena, tiene flotadores y pontones como las tradicionales... Lo realmente nuevo es el material. Innovador en lo que se refiere a bateas de cría de mejillón, porque lo cierto es que el polietileno de alta densidad está presente en la acuicultura desde hace más de 50 años. ¿De qué material están hechas si no las jaulas de los peces?  

Sin corrosión ni arneirón

Y es en ese campo donde este plástico ha dado sobradas pruebas de validez, demostrando que es resistente al ataque de la corrosión y organismos marinos, que apenas tiene mantenimiento, que es flexible, robusto y duradero, «inalterable, inatacable por el mar y reciclable», agrega Serrano. La nueva batea es más ligera, reduce el número de niveles de las actuales y es más baja, está más próxima a la superficie del mar. Eso supone una ventaja, según Serrano, a la hora de afrontar los temporales, pues estará menos castigada por el viento y se mitigarán -o eso esperan- el impacto de esos saltos que el mar les hace dar y que, cuando están cargadas, pueden hacer que se desprenda el mejillón. La superficie de trabajo es antideslizante y, a diferencia de los anteriores modelos, está construida con bloques continuos, sin mordazas, con lo que se eliminan aristas peligrosas en caso de que se produzcan caídas.

Durabilidad

Todo eso, en especial que no requiera mantenimiento, convenció a la empresa Ostras de Ares de que se encontraban ante la batea ideal para cultivar mejillón. «Buscábamos una alternativa al modelo tradicional, de eucalipto y cajones de hierro, y vimos que este era el modelo que necesitábamos», dice Rubén Pita, de la compañía propietaria de la batea, preparado para no tener que hacer «prácticamente nada», ni pintar ni reparar, en los 50 años que espera que le dure.

Precio similar y ahorro del mantenimiento

¿Y el precio? «Similar al de una buena batea de madera nueva», apunta el consejero de Tepsa. La de polietileno ronda los 85.000 euros, pero «es más económica porque no tiene mantenimiento, cuando la de madera lo precisa cada tres o cuatro años». Los depósitos se oxidan y hay que pintarlos, la madera hay que tratarla, reparar o sustituir algunas vigas... Y esa es otra. «Los bateeiros están encontrando dificultades para hacerse con listones de eucalipto del tamaño y calidad que necesitan», dice Manuel Serrano. Y por eso empiezan a ver con otros ojos un polietileno que Tepsa ha probado, sin demasiado éxito, en Muros.  

El «pata negra» de los plásticos

Podría parecer que este material ha irrumpido en mal momento ahora que se ha abierto la guerra contra el plástico, del que el polietileno es uno más de la familia. Pero este es distinto. Es «el jamón de bellota de los plásticos», dado que es reciclable y se puede reutilizar en otros productos. Por eso Serrano se atreve a hablar de sistema más ecológico. «Evita la tala de árboles y, además, ahorra pinturas y barnices que van al mar», apunta el consejero de Tepsa.

Ahora es hora de que se pronuncie el sector, en especial Ostras de Ares, que la probará. Solo un pronunciamiento negativo de voces autorizadas podrá romper el convencimiento de Serrano de que de esta, «por fin va».

Así funciona una batea El mejillón es uno de los manjares de nuestra costa y si alguna vez te has preguntado cómo se cultiva aquí tienes la respuesta. Tecnología 100% gallega, complejo sistema de flotación y un entorno espectacular que no debes perderte.

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