Un joven lobo de mar de San Cibrao enamorado de la costera del bonito

Jacobo Balseiro, de 35 años, comenzará el miércoles en el Cruz y Cristo su décimo octava campaña del túnido


burela / la voz

Cuando este miércoles la proa del Cruz y Cristo deje atrás el puerto de Burela y ponga rumbo hacia el norte de las Azores para participar en la costera del bonito, la madre y la abuela de Jacobo Balseiro sentirán una mezcla de preocupación y tranquilidad. Preocupación por el hijo y el nieto que se gana la vida en el mar, un oficio siempre duro, y tranquilidad porque, con apenas 35 años, Jacobo es un joven lobo de mar enamorado de su profesión. «Levo 18 costeiras, desde os 16 anos fun sempre. Pasa o Nadal e xa me tarda o bonito», destaca sonriendo el marinero, que es a la vez patrón y armador de este barco de 19 metros de eslora y 5 de manga con base en el vecino puerto de San Cibrao, y que el resto del año anda al palangre, pescando especies como bertorella, besugo, congrio o merluza. «Desde neno xa tiña claro que quería andar ao mar. Na casa non querían, tiveron un disgusto moi grande porque se me daban ben os estudos, pero non o cambio por nada», explica Balseiro, que primero estudió Náutica en Ferrol y después obtuvo el título de capitán en Vigo. Nieto y sobrino de marineros, al escucharlo hablar mientras él y los otros cinco miembros de la tripulación ultiman la preparación del barco en el varadero de Burela da la impresión de que sangre y agua salada se entremezclan en sus venas. «Antes a preocupación era pescar, dar co peixe para encher a bodega, pero agora a máis grande é o Diario de a bordo, non equivocarse no que anotas», comenta el marino ante el ordenador portátil del puente de mando en relación con la documentación que deben cubrir y transmitir cada 24 horas las embarcaciones. «Podes ter un marxe de erro do 10% entre o que tes declarado e o que traes, pero eu lévoo todo anotado nunha libreta á man por se acaso», señala.  

De 50 a 5 barcos

Pese a su juventud, Balseiro acumula gran experiencia y es testigo del proceso de cambio de la flota burelense en particular, y la gallega en general. «A primeira vez que fun, no 2000, iamos 50 ou 60 barcos, pero este ano só imos 5. Non hai relevo xeneracional. A xente xubílase e os barcos desguázanse», apunta el marinero, que participó en dos campañas de seis meses en Sudáfrica. «O sistema de traballo é totalmente distinto. Alí tes o teu turno e logo descansas, no bonito é continuo», indica, antes de explicar por qué el arrastre pelágico de las flotas irlandesa y francesa complica la pesca a la flota artesanal gallega. «Non só porque acaben co peixe, senón porque o asustan e logo non come o cebo», concluye.

Los 6 miembros de la tripulación podrán ver el Mundial de fútbol

Si el bonito lo permite, el próximo viernes, Jacobo, Francisco, Narciso, Ousmane, Yosu y Mamadú, los seis tripulantes del Cruz y Cristo podrán seguir el debut de la selección española frente a la portuguesa en el Mundial de fútbol de Rusia. «Puxemos Movistar + hai pouco porque de día hai que andar seguido atendendo ao bonito, pero de noite hai que entreterse nalgo, e antes traiamos varios discos duros con películas e viñamos cargados», señala Jacobo Palmeiro, que admite que cuando en el mar abunda el pescado y hay trabajo la convivencia a bordo va como la seda. «Pero cando non hai peixe, saltan os problemas en calquera lado e é mellor entreterse e ter algo do que falar», indica el marinero. «Non ten nada que ver poder ver un telediario, a TVG... Polo menos podes falar dalgo porque tras dez días xa non queda nada do que falar, e se encima algún está atravesado nin che conto», bromeó el marinero, que se declara «soltero e sen compromiso». Pasar el verano lejos de tierra, en mareas de 15 a 20 días, le supondrá perderse todas las fiestas. «Non as cambio porque no mar son feliz», señala. 

Hasta 12.000 euros

El dinero que gana un marinero en la costera -de 8.000 a 12.000 euros- es un estímulo, aunque no se manejan las cifras de antaño, cuando con dos mareas un marinero hacía una casa. «Cunha campaña compraba a terra, e con outra facía a casa», dice.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos
Comentarios

Un joven lobo de mar de San Cibrao enamorado de la costera del bonito