Galicia logra ayuda de Europa para dar con berberecho resistente a la marteilia

Bruselas sufragará la búsqueda de una estirpe inmune con 2,7 millones de euros

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Redacción / La Voz

La que en su día fue, por su valor económico, especie estrella del marisqueo en Arousa, está prácticamente desaparecida de esa ría desde hace casi un lustro. La irrupción de un parásito, la Marteilia cochillia, causó mortandades masivas de berberecho, hasta el punto de que, de un año para otro, la producción cayó un 67 %, para hundirse al siguiente un 90 %. De Arousa, el bicho dio el salto a la ría de Vigo. Y después se cebó en el berberecho de Pontevedra. Solo Noia, donde la especie es el principal sustento del millar largo de mariscadores que allí operan, mantiene intacto su bastión, a salvo, por ahora, de la temible marteilia.

Cinco años después de la irrupción de ese parásito que, como señala la conselleira, Rosa Quintana, «non é de aquí, senón que veu de fóra», Mar asegura que está a punto de dar con una estirpe de berberecho resistente a la enfermedad. Y eso, a pesar de que hace unos meses, el robo del material con el que estaban trabajando los biólogos del Centro de Investigacións Mariñas (Cima) de Corón retrasó la buena marcha del estudio y a punto estuvo de dar al traste con todo el trabajo de años.

Los avances conseguidos en el marco de esa investigación podrían verse acelerados ahora con el proyecto Cockles, que Bruselas acaba de conceder a España en el marco del programa Interreg Espacio Atlántico. De las arcas comunitarias saldrán 2,7 millones de los 3,6 que cuesta el desarrollo de la iniciativa y que, además de esas acciones de selección genética para dar con estirpes residentes a la marteiliosis, analizará la explotación de la especie desde las vertientes social, económica y ambiental.

El objetivo está bien claro: «Recuperar y aumentar la producción de berberecho, así como los servicios que este molusco proporciona», ya no solo en Galicia, sino en todas las regiones del espacio atlántico en las que la especie tiene relevancia económica, como figura en la ficha del proyecto. Porque Galicia no se ha embarcado sola. Lidera el estudio, eso sí, pero se han involucrado también organismos franceses, irlandeses, portugueses y, también -por lo menos mientras el brexit no los separe-, británicos.

En Galicia, la dirección será bicéfala. La batuta la llevará el Centro Tecnolóxico do Mar (Cetmar), pero solo cuando se toquen cuestiones de coordinación general y de gestión administrativa. Si la melodía es científica, será el Centro de Investigacións Mariñas el que dirija el consorcio. Ambos cuentan como asociados en la comunidad gallega con el Intecmar, la Secretaría Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental y la Cofradía de Pescadores de Cambados.

Enfermedades por país

En el marco del proyecto se analizará la distribución geográfica, la abundancia, la dinámica de poblaciones, y la influencia de factores geográficos para tratar de predecir tendencia futuras. Asimismo se estudiarán las enfermedades y afecciones que el berberecho tiene en cada país. Eso conllevará también caracterizar el sistema inmunitario del berberecho para superar condiciones de estrés y evaluar las amenazas por especies invasoras.

Asimismo, los científicos buscarán procedimientos de cultivo de la especie -producción de semilla en criadero y engorde en el medio natural-, además de diseñar un protocolo de selección genética para dar con el superberberecho.

En lo que respecta a la parte socioeconómica, Cockle cuantificará los beneficios sociales y para la diversidad del ecosistema que proporciona la especie.

El plan finalizará con un congreso y un taller de trabajo específico un año después de haberse cerrado el proyecto, que tiene tres años de duración.

Ese podría ser el fin de una lacra que, según los biólogos gallegos que han estudiado el problema, es de reciente introducción y supuestamente desembarcó en Arousa por medio de berberecho foráneo o de otros invertebrados que podrían haber sido portadores del parásito.

Ese estudio, publicado en una prestigiosa revista científica, recoge que la Marteilia cochillia se multiplica en el aparato digestivo del berberecho, lo que impide que el molusco absorba el alimento ingerido, provocando la inanición y la muerte de los ejemplares afectados.

Mar confía en que se recupere la producción y asegura que hay cría en los bancos

Los primeros indicios de que el berberecho volvía a aparecer en Arousa se frustraron con la llegada de las lluvias, que acabaron con unos ejemplares que la marteilia ya no mata pero que deja tan debilitados que no son capaces de sobrevivir a ese aporte extra de agua dulce. Pero lo mismo ocurrió el año pasado y, sin embargo, durante el verano «hubo bastante berberecho en las lonjas», asegura Quintana, que confía en que en el presente ejercicio se repita ese patrón. Y asegura que no son esperanzas infundadas, porque, de hecho, «neste momento volve haber semente de berberecho e espero que, pouco a pouco, sexa quen de recuperarse de novo».

De todos modos, la conselleira no restó importancia al problema, consciente de que se trata de una especie «de especial importancia económica para moitos mariscadores», de modo que «si desaparece, teríamos un problema grave no marisqueo». A renglón seguido, Quintana aludió a que los proyectos de investigación «van polo bo camiño e o berberecho parece ser que está conseguindo superar a resistencia ao axente patóxeno. Pero este ano está morrendo. No 2016 pasou o mesmo e sen embargo durante o verán tivemos bastante berberecho».

Balance esperanzador

Las estadísticas respaldan las impresiones de la conselleira, pues la cantidad de berberecho que salió el año pasado de la ría de Arousa, la primera afectada, fue el doble del que se comercializó en el 2012, el año que la marteilia comenzó a hacer estragos en el marisqueo.

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