Quintana alega que no tiene líneas rojas y se ofrece a cambiar toda la ley acuícola

El PP vota en contra de retirar definitivamente el texto, como pidió la oposición


Santiago / La Voz

No se puede retirar lo que formalmente ni siquiera existe. Este es el argumento que tanto la conselleira do Mar, Rosa Quintana, como el grupo del PP exhibieron ayer en el Parlamento gallego para rechazar una iniciativa respaldada por toda la oposición, en la que se pedía enterrar definitivamente el anteproyecto de Lei de Acuicultura de Galicia. Quintana insistió en que el documento remitido al sector es solo «un mero borrador» que «non se pode retirar» porque no ha pasado ningún trámite administrativo o legislativo, aunque sí puede ser discutido y retocado en amplitud, pues no existen a priori -abundó la conselleira- «liñas vermellas».

El debate político en torno a la regulación de la acuicultura se coló ayer en el pleno del Parlamento a través de dos iniciativas. Una, la defendió el diputado nacionalista Daniel Rodas y estaba dirigida a pedir formalmente la retirada del anteproyecto de ley. Otra, era una interpelación de la conselleira del diputado Juan Fajardo (AGE) con la misma demanda de fondo.

Rodas apeló al «clamor unánime» del sector y de la clase política para pedir la retirada de un borrador que, de prosperar, amenaza con «arruinar» el modelo de producción pesquera y marisquera que distingue a Galicia. La propuesta fue secundada por el resto de la oposición, toda vez que José Ramón Val (PSOE) previno contra el intento de «ocupar» en exclusiva las rías con la producción piscícola, entre tanto Chelo Martínez (Grupo Mixto) exigió que se «comence a negociar» una nueva ley, pero escuchando las demandas del sector y Juan Fajardo (AGE) no solo pidió que se retirara el proyecto normativo, sino también la conselleira do Mar y su equipo.

Paralizado en la práctica

No obstante, el PP puso en duda que el debate fuera procedente, pues fue el Gobierno el que puso el freno al anteproyecto. «Na práctica está paralizado», dijo Balseiro, lo que en sí mismo -razonó- es una prueba evidente de que los populares tienen muy en cuenta la opinión del sector. Y refrendó este argumento con una frase que levantó una gran carcajada en el hemiciclo: «Nós, tontos somos, pero dos coches sabémonos apartar», dijo, antes de que su grupo apretara el botón rojo para rechazar la petición avalada por toda la oposición.

Instantes más tarde, el pleno le dio una vuelta de tuerca más a este asunto, pero ya con la intervención de la conselleira Rosa Quintana, interpelada por la coalición AGE. Ante la atenta mirada de varios patrones mayores y representantes del sector, que siguieron el debate desde la tribuna, el diputado Juan Fajardo refrescó la frase de Balseiro de que en el PP se apartaban de los coches, para pedirle a la conselleira que también se apartara, pero de su cargo en la Xunta, pues interpretó que su estrategia de paralización del borrador solo es una estrategia «para gañar tempo» y aprobar la ley en un momento más propicio.

Intento de crear confusión

La responsable de Mar negó este extremo y acusó varias veces al portavoz de pesca de AGE de intentar engañar al sector para meter confusión. Insistió mucho Rosa Quintana que en ningún apartado del borrador está reflejado que se puedan conceder explotaciones piscícolas en dominio público «mediante poxas ou subhastas», sino que el modelo es el de la autorización y la concesión administrativa.

«O borrador está parado, tal e como nos solicitaron moitos dos que agora piden retiralo», agregó la conselleira, ante de insistir en que tampoco se puede retirar formalmente un borrador que no existe y no pasó trámite legislativo alguno, así que se limitó a mostrar su mano tendida para negociar todo el documento con el sector, insistiendo en que «non ten liñas vermellas».

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