Condenado a 15 años de cárcel por intentar asesinar a una clienta de su sucursal bancaria para robarle 25.000 euros: «Pido perdón, destrocé una familia»

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

XERMADE

Luis R. B., escoltado por dos policías, admitió los hechos y pidió perdón a la familia de la víctima
Luis R. B., escoltado por dos policías, admitió los hechos y pidió perdón a la familia de la víctima A. SISO

Luis R. B. alcanzó un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la acusación particular en el aspecto penal, pero el juicio se celebró para discutir si la entidad para la que trabajaba debe pagar una indemnización de 1,4 millones de euros de forma solidaria. La víctima resultó tan gravemente herida que quedó en un estado de gran invalidez

10 abr 2026 . Actualizado a las 20:05 h.

«Estoy muy arrepentido y querría pedir perdón a la víctima y a su familia. Mi estado no era el mejor en aquel momento. Estaba tomando unas pastillas y eso me llevó a episodios como aquel. He destrozado una familia sin voluntad propia. Mi único deseo ahora es que la víctima se recupere lo más pronto posible. Y a su familia le pido que, por favor, disculpen lo que hice». Con estas palabras admitió Luis R. B. la autoría de los delitos por los que fue juzgado este viernes en la Audiencia Provincial de Lugo y que le costarán 15 años de prisión, en un caso que le cambió la vida para siempre a una vecina de Xermade. 

La primera vista oral se celebró de una forma algo diferente a lo habitual, pero tendrá que haber al menos una segunda el próximo lunes. Esto se debe a que el acusado pactó un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, pero solo en el plano penal. En cuanto a la responsabilidad civil, la entidad bancaria para la que trabajaba y que figura acusada como responsable civil solidaria se niega a afrontar la indemnización, por lo que el juicio debe celebrarse para discutir esta parte. El debate financiero, aunque muy relevante en lo económico, jamás podrá resarcir a la víctima, que quedó en una situación de gran invalidez tras la paliza que le dio el ahora condenado. 

Todo sucedió el 5 de febrero del 2022, entre las 11.45 y las 13.00 horas, en la vivienda de la víctima, en la localidad de Xermade. La Fiscalía, en su escrito, describe que el hombre, que la conocía por ser su clienta en la sucursal bancaria en la que trabajaba hasta poco antes, acudió a su casa con la intención de darle una paliza y robarle el teléfono. La agresión consistió en un golpe brutal en la cabeza con un objeto contundente, dejando a la víctima completamente indefensa, momento que el acusado «aprovechó para apropiarse del terminal y huir del lugar».

El escrito de la Fiscalía subraya la planificación meticulosa del ahora condenado. Durante las semanas previas, utilizó información confidencial para saber cuánto dinero tenía la víctima y otros datos relevantes. Incluso se desplazó el día anterior a los hechos hasta Xermade, donde permaneció oculto durante aproximadamente una hora cerca de la vivienda, recopilando información sobre horarios, convivientes y posibilidades de huida.

Tras darle una paliza y dejarla moribunda en su casa, el acusado cogió su móvil y realizó varias llamadas al servicio de la entidad bancaria, haciéndose pasar por la víctima, para obtener los datos necesarios para operar con su banca móvil. Una vez logró que le dieran estas claves, efectuó varias transferencias por más de 25.000 euros hacia cuentas de su propiedad o vinculadas a él. Esta es la parte por la que la Fiscalía y la acusación particular responsabilizan complementariamente a la empresa. Consideran que sus sistemas de seguridad fallaron y eso ayudó al acusado a cometer estos delitos. Luis R. B., que dejó un rastro evidente, fue detenido poco después y desde entonces ha permanecido en prisión preventiva. Se confesó adicto a las drogas y al juego durante la instrucción. 

El ataque provocó a la víctima gravísimas lesiones físicas. Como consecuencia, tuvo que someterse a dos intervenciones quirúrgicas y quedó en un estado de gran invalidez, con secuelas que incluyen hemiplejia, trastornos cognitivos y daños neuropsicológicos moderados. Desde entonces, vive postrada en una silla de ruedas y en un centro sociosanitario.

La condena acordada

El acusado, tras la burocracia inicial de la vista oral, admitió los hechos y aceptó la pena acordada con la Fiscalía y con la acusación particular. Los términos del acuerdo son muy contundentes. Se le ha condenado por un delito de tentativa de asesinato, en concurso medial con otro de robo con violencia en casa habitada y un tercero continuado de estafa. En total, 23 años de prisión —que finalmente son 15 por el concurso medial—, 48 años de orden de alejamiento, cinco de libertad vigilada y una indemnización que supera los 1,4 millones de euros

Esta última cifra será la clave de lo que queda de juicio. El acusado aceptó hacerse cargo de esta compensación, pero no puede pagarla debido a su situación de insolvencia. Como la entidad bancaria para la que trabajaba figura como responsable civil solidaria, tendrían que pagarla ellos, algo a lo que se han negado en rotundo. Durante el juicio también resultó curioso que, a pesar de haber alcanzado un acuerdo de conformidad para la parte penal, la condena ha sido finalmente superior a lo que se pedía en un principio. Durante la instrucción, la fiscal solicitó 18 años de cárcel, y le atribuía un delito de tentativa de homicidio, no de asesinato. En el pacto, cambió estas dos circunstancias por dos más graves, 23 años y asesinato. Este cambio se podría deber a que, de esta forma, se pueden unir los tres delitos en un concurso medial que hace que solo tenga que cumplir la pena del delito más grave, es decir, tentativa de asesinato 15 años. Además, la entidad bancaria tendría más posibilidades de hacerse cargo de la indemnización. Se trata de una estrategia procesal de varias partes para resolver la parte civil.

Aunque el grueso del juicio quedó resuelto este viernes, habrá al menos otra sesión para dilucidar la parte financiera. La cifra que se acuerde, sea la que sea, difícilmente compensará el sufrimiento a la víctima y a su familia.