El Arousa mide su vértigo en el difícil examen que representa el Vilalbés
VILALBA
El conjunto vilagarciano defiende en A Lomba su liderato en solitario
02 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Arousa afronta esta mañana a las 12.00 un nuevo compromiso clave en su lucha por consolidar el liderato. En realidad, un examen para definir si esa privilegiada posición le produce vértigo. El rival será el Vilalbés, un equipo incómodo y sólido en defensa que pondrá a prueba el buen momento de los arousanos. En la previa, su entrenador, Gonza Fernández, ha insistido en la necesidad de no desviarse del camino que les ha llevado hasta lo más alto de la clasificación.
El técnico dejó claro que la posición actual no debe alterar la mentalidad del grupo. «Creo que no cambia nada, quedan muchas jornadas y esto puede dar muchas vueltas», apunta el preparador. En ese sentido, subrayó que el equipo debe seguir centrado en el trabajo diario y en cada partido, sin caer en la presión del liderato. «Tenemos que seguir igual que hasta ahora, sin cambiar el foco», afirmó.
Sobre la exigencia competitiva, Fernández reconoce que cada encuentro tiene su propia dificultad y que nadie sale al campo pensando en empatar. «Todo el mundo quiere ganar y sumar de tres», explicó, recordando que los partidos se deciden en los minutos finales y que cualquier relajación puede costar caro. Por ello, insiste en la importancia de competir durante todo el encuentro: «Si no estás bien los 90 minutos, se te puede complicar».
En relación al choque de esta mañana, el entrenador espera un duelo similar a otros recientes, con un rival que se siente cómodo replegado. «Es un equipo que maneja bien ese escenario, va a ser un partido de paciencia», advirtió. La clave, según indicó, estará en imponer ritmo y evitar que el Vilalbés se encuentre cómodo: «Queremos mandar y hacerles daño».
El plan de partido podría repetir el guion de jornadas anteriores, con un inicio más controlado y una segunda parte más abierta. Fernández explicó que buscan dominar desde la posesión para desgastar al rival y aprovechar después los espacios: «Queríamos tener control del partido y luego ser más incisivos». Además, el ritmo será un factor determinante, especialmente con la llegada del buen tiempo, que puede influir en el estado del césped y en el desarrollo del juego.
El Arousa llega en una dinámica positiva, con un vestuario unido y una afición volcada, factores que el técnico considera determinantes. «Los jugadores se sienten muy arropados y eso les da un plus», subraya. También puso en valor la profundidad de la plantilla, destacando que todos los futbolistas están preparados para aportar: «Todo el mundo está enchufado y suma desde el rol que le toca».
En cuanto a la plantilla, Fernández confirmó la baja casi segura de Susavila y valoró las alternativas disponibles, resaltando la polivalencia de jugadores como Manu, capaz de adaptarse a distintas posiciones. Asimismo, no descartó rotaciones en el once debido a la exigencia del calendario: «Son tres días entre partidos y tenemos que gestionarlo».
Con todo, el mensaje es claro: disfrutar del momento sin perder la ambición. «Los resultados dicen que estamos en buen camino», concluyó el técnico, convencido de que mantener la intensidad, el compromiso colectivo y la conexión con la grada será fundamentales.