La menor que dijo haber sido secuestrada en Vilalba vuelve a no reconocer a uno de los acusados, a pesar de que lo identificó durante la instrucción

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

VILALBA

El tercero de los acusados fue juzgado este martes y no el pasado marzo, junto a los dos primeros, porque estaba en paradero desconocido
El tercero de los acusados fue juzgado este martes y no el pasado marzo, junto a los dos primeros, porque estaba en paradero desconocido Laura Leiras

En el primer juicio de esta causa, en marzo, la presunta víctima ya exculpó a los otros dos investigados de la misma manera. Las autoridades creen que las familias implicadas han llegado a un pacto para que el proceso no acabe en condena y establecer una paz entre ellas

21 ene 2026 . Actualizado a las 20:03 h.

Dèja vu en la Audiencia Provincial de Lugo. Este martes, la Sala Segunda acogió el juicio separado contra el tercero de los acusados del presunto secuestro de una adolescente de 14 años en Vilalba en septiembre del 2023. Los dos primeros ya fueron juzgados en marzo del año pasado y salieron absueltos poco después, pero este varón, padre y suegro de los otros procesados, se encontraba entonces en paradero desconocido. Por ello, se ha tenido que realizar una vista propia para él y tendrá una resolución también particular.

No obstante, aunque el juicio era diferente, la situación ha terminado siendo exactamente la misma. La menor, que ahora tiene 17 años, cambió su versión y dijo en la vista que el hombre sentado en el banquillo de los acusados no era uno de los que la había secuestrado aquel día. Ya hizo lo mismo el pasado mes de marzo, allanando el camino de los investigados hacia la absolución. 

La fiscal, a pesar del escenario, trató de descubrir por qué la joven incurre ahora en esta grave contradicción. Le preguntó el motivo a ella, a su padre y a su hermano, que comparecieron como testigos, y todos le contestaron lo mismo: que fue una equivocación. Durante la instrucción, su padre afirmó que la víctima había reconocido los rostros de sus secuestradores cuando él le enseñó varias fotos en Facebook. Los conocían desde hacía tiempo, ya que sus familias, de Vilalba y Rábade, mantenían una tensa e incluso violenta relación. Por eso, le mostró las fotos al sospechar quién podía haber cometido el intento de secuestro.

Los guardias civiles que instruyeron la causa trabajaron en todo momento con la baza de que la niña había señalado a los presuntos autores de esta detención ilegal. Sin embargo, en ambos juicios, la joven se desdijo. Las autoridades creen que las familias arreglaron sus diferencias y llegaron a un pacto de silencio para evitar que los acusados fuesen condenados, negando todo lo ocurrido. A nivel legal es muy difícil de demostrar, por lo que la absolución de todos los investigados es casi segura.

La tesis de los responsables del procedimiento judicial y policial ha sido desde el inicio la misma. Los acusados trataron de llevarse a la joven para casarla a la fuerza con otro adolescente de su familia. Podría incluso haberse aportado un dote económico para ello, algo habitual en la cultura de las familias implicadas. Se sospecha que la joven o su familia se habría echado atrás, por lo que los investigados optaron por tomarse la justicia por su mano

La Fiscalía pedía cinco años de prisión para el acusado, lo mismo que solicitaba en marzo para sus dos familiares. En la vista de este martes, el proceso quedó tocado y casi abocado a la absolución debido a la declaración de la víctima, de su padre y de su hermano. Solamente hubo una declaración más, la de uno de los guardias civiles encargados de la investigación, que se limitó a corroborar que la joven había identificado a varios de los presuntos secuestradores durante la fase de instrucción.

Esta segunda sentencia podría tardar de unas semanas a unos meses. Mientras tanto, Vilalba se ha ido deshaciendo poco a poco de esta familia, implicada en casos de estafas, okupación de inmuebles, robos y agresiones.