«El Camino de Santiago tenía que estar a tope, pero no hay ni un alma»

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

VILALBA

Campos, en la plaza del Obradoiro tras acabar la peregrinación
Campos, en la plaza del Obradoiro tras acabar la peregrinación

El vilalbés Ángel Campos solo encontró dos caminantes en una peregrinación de Abadín a Santiago

10 mar 2021 . Actualizado a las 11:54 h.

«El Camino de Santiago parece ahora un desierto». Palabra de Ángel Campos, vecino de Vilalba y peregrino destacado e infatigable. Acaba de completar un nuevo recorrido con final en Santiago, que le ha permitido aumentar su número de compostelas: con esta nueva peregrinación, son ya 36. Esta vez recorrió el Camino Norte, saliendo de Abadín y llegando a Santiago. Las etapas de Campos fueron cinco: Abadín-Vilalba, Vilalba-Miraz, Miraz-Sobrado dos Monxes, Sobrado dos Monxes-Arzúa y Arzúa-Santiago.

«Da pena ver el Camino tan vacío, es desolador. El Camino tenía que estar a tope, pero ni un alma», comenta Campos. Esta vez, por las condiciones de la pandemia, la peregrinación se hizo de manera espaciada, volviendo a Vilalba en coche al final de cada etapa. Para cubrir la última, viajó a Arzúa en su coche, peregrinó hasta Compostela y luego tomó un autobús para volver a Arzúa, coger su coche y regresar a Vilalba.

No iba solo, puesto que con él peregrinó un amigo, que también usó un vehículo propio para llegar a Arzúa. La ausencia de peregrinos en el inicio de este año santo es tal que solo aparecieron, a la altura de Lavacolla, otros dos caminantes, una pareja que había empezado el Camino Francés en O Cebreiro.

Esta peregrinación, con un ambiente tan desangelado, ha dejado una sensación agridulce en Campos, que puede hablar con la experiencia de haber andado por todas las rutas jacobeas que recorren Galicia. Lo que sí se nota, agrega, es que se han hecho tareas de mantenimiento y que el Camino parece ahora bien cuidado.