El caso Desirée se encamina hacia el juicio tras el fin de la fase de diligencias

La acusación mostró su malestar con la decisión de la jueza de no admitir más pruebas y de cerrar las investigaciones

José Manuel Leal, sujetando una foto de hija Desirée, visiblemente emocionado
José Manuel Leal, sujetando una foto de hija Desirée, visiblemente emocionado

Lugo / La Voz

Casi dos años después de la muerte de su hija, la pequeña Desiree, José Manuel Leal se abrió de nuevo para expresar él profundo dolor que todavía siente por la pérdida de su «princesita». En una rueda de prensa celebrada en Xermade, Leal compareció junto a su abogado, con el objetivo de esclarecer las últimas novedades de un proceso judicial que tiene en vilo a todo Lugo desde aquel fatídico 3 de mayo del 2019.

Tras haber trascendido hace pocas semanas la aparición de unas búsquedas en el teléfono móvil de la madre, en las que se probó que había investigado sobre venenos basados en estricnina en los días anteriores a la muerte de Desirée, la jueza recientemente incorporada al juzgado de Vilalba parece haber decidido que no aceptará más solicitudes de diligencias por parte de la acusación y la defensa. Según explicó el abogado de Leal, la magistrada ha rechazado las peticiones de ambas partes, ya que la defensa también había pedido una entrevista al psiquiatra jefe que trata a la madre de Desirée, por lo que no se aportarán más pruebas al caso. Ahora, el proceso se encamina a un juicio inminente, el cual según algunas fuentes podría celebrarse incluso antes de la llegada del otoño.

La jueza, por lo tanto, ha rechazado la petición de la acusación particular, la popular y la fiscal de analizar y compartir con ellos el contenido de una tableta y de otro teléfono móvil de la madre. Leal y su abogado dicen no entender como, tras haber averiguado la búsqueda de veneno en el análisis del primer teléfono, la jueza parece obviar la importancia que podría tener investigar los otros dispositivos electrónicos, según dicen desde la acusación particular. La semana pasada, la dos partes comparecieron en el juzgado de Vilalba ante la nueva jueza, momento en el que se puso al tanto de ambas la situación actual del caso. Si la intención de la jueza termina materializándose, el proceso de diligencias y acusación tocaría su fin y se entraría en la fase previa al juicio, con la previsión de organizar una vista lo antes posible. 

Según el abogado de la acusación, estas «prisas» de la jueza podrían deberse a que, en su sector, se premia a los magistrados que no se ven obligados a prorrogar prisiones preventivas, algo que podría ocurrir si se alargase la fase de diligencias e investigación más allá del mes de abril, momento en el que se cumplirían dos años del encarcelamiento de la acusada y cuando sería necesario aplicar esta prórroga jurídica.

Leal y su abogado, además, aprovecharon para expresar su malestar por cómo habían ido ciertas fases de la investigación. Desde sus primeros momentos, en los que «no se investigó lo suficiente la escena del crimen, porque no se buscaron pruebas en otras estancias de la vivienda donde ocurrieron los hechos ni en los alrededores», según el padre de Desirée, que incluso recuerda que «tardaron en encontrar ropa de mi hija y pruebas del posible crimen más de 24 horas, y eso que estaban todas dentro de la habitación donde la mataron». Su abogado, además, explica que el régimen de prision al que se envió a la madre tuvo varias circunstancias excepcionales. Al estar en el ala de psiquiatría, «la acusada pudo comunicarse libremente con personas del exterior y preparar una defensa que, aunque está en su derecho, nos parece que se le concedieron privilegios innecesarios», explica el letrado.

Asimismo, anunció que tanto la acusación popular como ellos mismos habían decidido que pedirán la prision permanente revisable para la acusada. La clave, como adelantaba el abogado de la acusación popular en una entrevista con La Voz de Galicia la pasada semana, será el análisis psiquiátrico de la madre de Desirée. El abogado de Leal admitía este viernes que su la pena que piden sólo sería posible en caso de que se declare a la acusada como «consciente de sus actos» cuando presuntamente se produjeron los hechos por los que se la acusa. Este examen, dependiendo de qué resultado apoye, será la prueba con la que irá por delante la parte a la que beneficie.

«Mi niña, mi princesita. Desirée». Carta abierta de José Manuel Leal, padre de Desirée.

«Me gustaría empezar diciéndoles que había indicios más que suficientes que indicaban que había sido una muerte violenta. Nada más ver cómo se encontraba el cuerpo de mi princesita Desirée, con sangre en las uñas tras intentar defenderse, la boquita deshecha... Solo con ver las fotos de mi niña ,a las cuales tuve acceso semanas más tarde, no se necesita ser ningún forense para tener clarísimo que se trató de una muerte muy violenta y con muchísimo sufrimiento para mí niña, mi princesita Desirée.

Todavía tengo preguntas. ¿Por qué se precintó el domicilio y se entregan las llaves del mismo, al hermano mayor de la abuela materna, la cual parece ser que no oye bien, ya que no escuchó los gritos de mi niña, que tuvo que gritar mucho?

¿Por qué no se realizó una reconstrucción de los hechos, para intentar saber quién o quiénes limpiaron en parte del cuerpo de mi niña con la intención de ocultar todo lo posible del brutal asesinato?

Además de arrebatar brutalmente la vida de mi niña, con muchísimo sufrimiento para ella, a manos «presuntamente» , entre comillas, de ese monstruo de «Madre», entre comillas, porque con esta palabra, «MADRE», es imposible pensar que una madre o padre puedan ser asesinos de sus propios hijos. No. Solo un monstruo puede hacer eso, asfixiándola, según los forenses, por las vías respiratorias y por oprimir su pequeñita garganta. Además de destrozarle la boquita, se supone que obligándole a tomar alguna medicación por una botella, o incluso con el calcetín o zapato que no apareció, o el calcetín con sangre que estaban en la habitación, donde mi niña se encontraba sin vida, para arrebatársela. Ella consiguió arrebatar tres vidas aquella noche: La de mi princesita Desirée, la vida que le quedaba por vivir con solo 7 añitos y la mía.

Una muerte en vida y el dolor para mi familia.

Me gustaría que la gente tuviese más empatía. Desde lo sucedido, me hice donante de órganos, que no es algo de lo que yo quiera presumir, pero que creo que todos debemos tener todos los gestos que podamos para ayudar a los demás.

Hay una película llamada «Cadena de favores», la cual recomiendo a quien no la haya visto, porque en cierto modo me recuerda siempre a mi princesita Desirée: Una niña llena de vida, alegría, que le encantaban los animales, los cuidaba , muy cariñosa y siempre queriendo hacer el bien para todos. Recuerdo una de sus preguntas entre otras muchas: «Papá, tiña que estar catro días con mamá e catro contigo, así era igual, verdade papá?». Como si siempre tuviese en cuenta mi forma de pensar, cuando en realidad era yo el que aprendió muchas cosas de ella, como a ser mejor persona. Sus últimas palabras esa misma noche, cuando la llamé, fueron: Millones de millones de besitos y abrazos, hasta mañana papá».

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