«Encher unha casa de garavanzos ou de lentellas non axuda; é mellor falar con empresarios»

El nuevo responsable de Cáritas en Vilalba, Juan Pablo Alonso, pretende ofrecer cursos a inmigrantes


VILALBa / LA VOZ

«Máis que paliar, hai que buscar proxectos de integración». Así se expresa Juan Pablo Alonso (Cariño, A Coruña, 1980). Este sacerdote forma parte, desde hace meses, de la unidad pastoral de Vilalba y la coordinación del trabajo de la agrupación local de Cáritas es una de sus tareas. Hay actividades habituales que continúan, en tanto que pretende extender la cobertura a otros frentes. «Non é comprar o peixe senón aprender a pescar», dice sobre algunos de los planes inmediatos.

Hay iniciativas que Cáritas organiza todos los años en la capital chairega. Una de ellas es la Operación Kilo, consistente en la recogida de alimentos que los vecinos dejan en contenedores instalados para ese fin en negocios de la villa. La del año dejó una impresión «moi xeitosa»: la colaboración encontrada, explica Alonso, permitió que se incluyesen productos navideños en las bolsas entregadas a familias necesitadas.

Sin embargo, Alonso no cree que eso sea lo único necesario. «O reparto de alimentos considéroo anacrónico. No reparto de roupa, o que máis se necesita, roupa interior ou calzado, nunca se dá», dice. «Encher unha casa de garavanzos, de lentellas ou de pantalóns vaqueiros gastados non axuda; é mellor falar con empresarios», explica. Con esos contactos, afirma, la integración puede ser más efectiva. «Hai que colaborar co tecido das fundacións», opina.

Durante la conversación, Alonso cita situaciones vividas en Ferrol, su anterior destino como sacerdote, en donde la ayuda consistió en facilitar el acceso a cursos. Con ese sistema, añade, hubo gente que logró trabajo. «Aínda non coñezo ben o tecido empresarial de Vilalba; pero en Ferrol conseguín algún convenio. Se algún empresario necesita man de obra, pode contactar comigo», asegura.

Entre los cursos que pretende poner en marcha está el de alfabetización en castellano para inmigrantes. Apunta que gran parte de las mujeres que vienen del norte de África son analfabetas en el idioma de su lugar de procedencia y que lo que se pretende es darles una formación básica; así, añade, sus probabilidades de lograr empleo -cita de nuevo una situación que tuvo lugar en Ferrol- aumentarán.

«O labor de Cáritas está na acollida, en facer proxectos de integración», afirma. Por ello recalca públicamente que aunque avanza «pouco a pouco», necesita, por ejemplo, ordenadores para su propósito de poder impartir cursos de informática y que le gustaría incorporar gente en edad laboral a los voluntarios de Cáritas. En definitiva, la mies es mucha, y los obreros, pocos, como dice el Evangelio de San Lucas.

Reparto de alimentos y apertura de una oficina

Una de las actividades que Cáritas afrontará próximamente en Vilalba es el reparto de vales para comprar alimentos perecederos. Los no perecederos ?conservas, pastas o legumbres, por ejemplo? ya se reparten con el Banco de Alimentos, y con este sistema, afirma Alonso, se puede acceder a otros ?fruta o yogur, por ejemplo?. «É traballar pola dignidade da persoa», subraya.

Por otro lado, Cáritas ha abierto una oficina de atención a personas necesitadas, que funciona los miércoles por la mañana en la planta baja del edificio de la orden de María Mediadora, en Porta de Cima, en la zona vieja de la localidad. La apertura de esa sede se ha conseguido tras un acuerdo a tres bandas entre el Obispado de Mondoñedo- Ferrol, la citada congregación y la parroquia de Vilalba.

Alonso se muestra satisfeho de ese acuerdo, ya que así, dice, Cáritas dispone de un local propio, mientras que la casa parroquial, en donde tenía antes su sede, continúa acogiendo otras actividades. En el recién abierto local de Cáritas se prevé que se celebren cursos de de formación más adelante.

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