La sequía ya obsesiona en Terra Chá

Meira proyectó incorporar a la traída pozos que ahora están secos, Xermade busca más manantiales y Guitiriz traslada agua a casas y a granjas casi a diario


VILALBa / LA VOZ

La falta de agua ya es abiertamente un problema en municipios de la Terra Chá. Meses y meses sin precipitaciones han dado como resultado problemas de abastecimiento en zonas rurales, en las que abundan las casas cuyo abastecimiento depende de pozos ahora secos. La situación se agrava porque además, en algunos casos, las soluciones planteadas se han vuelto imposibles debido precisamente a la sequía.

Hace meses, el Concello de Meira estudió la posibilidad de incorporar a la red general manantiales situados en la zona alta del municipio, y para ello se contactó con técnicos que se desplazaron al municipio e inspeccionaron los distintos lugares. La situación ha cambiado, pues los meses de sequía acabaron por secar las fuentes.

Los problemas no quedan ahí, puesto que vecinos de la zona rural, ante la falta de agua, también prepararon pozos para garantizar el suministro en sus viviendas o en sus explotaciones y el resultado es el mismo: la falta de precipitaciones terminó por secarlos. Así las cosas, el alcalde, Antonio de Dios, ya anunció que se efectuarían captaciones del Miño si persistía la actual falta de lluvias. Además, hace ya meses que el Concello meirense se dirigió a los vecinos solicitándoles moderación en el consumo ante la sequía que se padecía.

El Concello de Xermade amplió las reservas de la red general incorporando un pozo de la parroquia de Burgás. No obstante, el avance no basta para solventar la situación y alejar la perspectiva de problemas generados por la sequía. El alcalde, Roberto García, admite que es necesario buscar más pozos aunque en algunos casos su conexión con la red de abastecimiento pueda precisar una cierta inversión.

Los manantiales pueden estar en parroquias como Lousada y Roupar. En el caso de la primera, la conexión supondría la construcción de varios kilómetros de conducción hasta enganchar las fuentes con la traída pública. Más fácil resultaría, en cambio,la operación si los manantiales se localizasen en Roupar, ya que se trata de una parroquia conectada con la red general. Incluso hay un precedente que aporta una cierta probabilidad a la búsqueda: hace años, durante las obras de mejora de la carretera LU-540 (Viveiro-Cabreiros), aparecieron manantiales que sirvieron para aumentar los depósitos.

En Guitiriz, por su parte, ha aumentado en las últimas semanas el número de casas -en algunos casos, con explotaciones de ganado- que necesitan los servicios del Concello al haberse agotado los pozos de los que se surten habitualmente. Unas 15 viviendas -repartidas sobre todo por parroquias como Pígara, Pedrafita y Os Vilares- son las incluidas en esta situación, convertida ya en una tarea prácticamente diaria. Si el agua trasladada es para consumo humano, se realiza la toma en algún punto de la traída del casco urbano; si es para animales de explotaciones, se toma en un depósito próximo a la potabilizadora.

También se nota la sequía en la zona rural de Vilalba, en donde parroquias como Román o Árbol están entre las más afectadas. En Pol las zonas con más carencias son Caraño, Lúa y Valonga, y el Concello combate la situación realizando viajes con cisternas a los lugares donde las reservas se han agotado.

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