De Vilalba a Santiago, en cuatro etapas

Las variantes de la ruta del Norte hacen dar vueltas en algún sitio, pero conocer otros caminantes vale la pena


Las variantes en el Camino Norte en el trayecto de Vilalba a Santiago son, creo, un atraso bajo mi opinión como peregrino experimentado, pues con esta última peregrinación son 26 compostelas en mi poder y 14 las veces que ha peregrinado por esta ruta. Creo que puedo opinar sobre esos nuevos trazados o variantes. No sé en qué se basan; pero lo que no veo normal es que hagan dar a los peregrinos varias vueltas, exageradas y sin fundamento bajo mi opinión.

PRIMERA ETAPA

Vilalba-Miraz. En mi primera etapa salgo de Vilalba, desde mi casa, como antiguamente salían los peregrinos, cada uno desde su ciudad de residencia y desde su casa. Esta etapa la hago hasta Miraz (Friol). En este trayecto, de unos 33 kilómetros, han cambiado dos tramos. Uno, en realidad el primero, es de unos 200 metros. Se adelanta un tramo pequeño; pero a continuación nos ponen la señal mandándonos por Casa Muíños, Castiñeira y Pacios. Yo he decidido, en esta nueva peregrinación, ir por este nuevo tramo hasta Baamonde; y la verdad es que creo que es un rodeo y unos kilómetros más sin sentido ninguno, a no ser por ver la ermita de la virgen del Carmen.

En cuestión de las señales o mojones nuevos, la verdad es que están muy bien a no ser que están todos sin la parte donde te señalan los kilómetros que te faltan para llegar a Santiago; por lo menos, en esta parte del Camino hasta Baamonde. Pero lo peor está al llegar a Sambreixo (Guitiriz) donde nos encontramos con dos mojones y con distintas direcciones. Una, a la izquierda, nos lleva a Santa Locaia, Seixón y Miraz por donde siempre ha ido el camino, y nos marca 95,383 kilómetros; otra, a la derecha, nos indica 86,497 kilómetros.

Este nuevo tramo se ve que nos lleva hasta Sobrado dos Monxes, e incluso podemos ir a salir a Boimorto, según me contó un paisano que encontré y al que pregunté por este nuevo tramo: dijo que no tiene ni un sitio en el que tomar un refresco o un vaso de agua, que carece incluso de casas y que no hay apenas cobertura para el teléfono móvil por si ocurre algo. Te sube por la Cova da Serpe, dando más altura a este trayecto, que en teoría es sencillo. También me comenta que muchos peregrinos se dan la vuelta porque algunos paisanos les dicen que no es por ahí. Creo, en fin, que las cosas, cuando tienen un porqué, pueden cambiarse; pero cambiar los tramos sin una justificación no me parece lo más apropiado para los peregrinos, que al final son los que pagan las consecuencias.

Yo llego a Miraz por el camino de siempre, y descanso en el Albergue O Abrigo, un nuevo albergue, como nuevos son los dos que hay en Seixón y otro que tenemos en Miraz, regentado por una asociación inglesa del Camino. Hace unos años, cuando recorrí por primera vez, el Camino, no había nada: solo la casa del cura, que no tenía ni un colchón en el que dormir. Hoy tenemos cuatro albergues donde poder alojarnos; pero se ve que eso poco importa y hacemos una nueva variante. ¿Habrá algo por medio?

SEGUNDA ETAPA

Miraz-Sobrado. Mi segunda etapa es Miraz-Sobrado dos Monxes: son 27 kilómetros, una etapa corta. Comienza con una pequeña subida, y después tenemos bastante carretera hasta llegar a Mesón de Roade, donde cruzamos la carretera y cogemos de nuevo camino de tierra, todo cuesta abajo, hasta llegar a la laguna de Sobrado. Precioso sitio y precioso albergue: una pena que se gaste el dinero en otras cosas y no restauren o limpien un poco este precioso convento, que de seguir así, pronto encontraremos en la más absoluta ruina. Esta vez duermo en el único albergue privado que hay en este lugar, aunque ya están preparando uno nuevo unos metros antes de este. Parece que la cosa promete, y la verdad es que para el tiempo en que estamos y con la cantidad de agua que nos ha caído, hay bastantes peregrinos.

TERCERA ETAPA

Sobrado-Pedrouzo. Hoy toca madrugar y ponerse a andar a las cinco y media de la madrugada con una intensa lluvia pero con las mismas ganas de siempre, así que tocan 42 kilómetros de Sobrado a Arzúa. Todo el trayecto, con agua hasta los tobillos por algunas zonas. Después de diez kilómetros llego a Boimorto, donde tomo un café con leche y unas pastas; continúo hasta Arzúa, y aquí comienza el folclore de la ruta jacobea: donde antes caminabas solo prácticamente, ahora hay peregrinos para dar y tomar; pero es el Camino y también gusta encontrar gente y hacer nuevas amistades.

En estos tramos casi no ha cambiado nada el Camino con excepción de algún punto en concreto, así que a las dos menos cuarto de la tarde estoy en el albergue de peregrinos de Pedrouzo. Un total de ocho horas y cuarto han sido suficientes para hacer este trayecto, en el que el ir y venir de peregrinos es infinito.

CUARTA ETAPA

Pedrouzo-Santiago. La cuarta, y última, etapa es Pedrouzo-Santiago, de 25 kilómetros. Hay que madrugar si se quiere estar de los primeros para recoger la compostela, así que vuelta a madrugar: otra vez a las cinco y media de la madrugada comienzo a andar; como yo, varios peregrinos. Con lluvia y bastante aire al comienzo del recorrido, por fin llego a la plaza del Obradoiro a las nueve y media de la mañana.

Me acerco a recoger mi compostela número 26 a la oficina del peregrino. Como siempre, a las doce vamos todos a la misa del peregrino. La catedral está llena hasta la bandera, como se suele decir, y un servidor, lleno de alegría por haber llegado de nuevo a esta ciudad santa que es Santiago de Compostela. Vuelvo a Vilalba esperando que pronto vuelva a hacer una nueva peregrinación a la casa del Apóstol.

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