Un brote de coronavirus golpea a Sarria en el peor momento: el ecuador de las fiestas de San Juan

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA SARRIA / LA VOZ

SARRIA

OSCAR CELA

La detección de 28 positivos de un foco aun sin acotar subió al concello al nivel alto de restricciones lo que provocó una ola de cancelaciones en la hostelería. El Concello está organizando un cribado voluntario para los vecinos

26 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación epidemiológica de la provincia dio este viernes un vuelco tras producirse dos focos importantes de contagios. Por una parte, doce estudiantes de Lugo dieron positivo en coronavirus tras ir de viaje a Mallorca y en Sarria se registró un brote que afecta por el momento a 28 personas.

Aproximadamente hace una semana, varios gerentes y personas vinculadas a locales de la calle Gregorio Fernández de Sarria hicieron una comida juntos y después estuvieron en bares de la localidad. Este fue el germen del brote que ayer explotaba con 28 positivos vinculados a dicha reunión, muchos de ellos jóvenes que no están vacunados. La gran mayoría ahora están confinados en un edificio de la calle Calvo Sotelo, aunque hay casos repartidos por otras zonas próximas.

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Hasta este jueves, los positivos eran 12, pero los nuevos contagios dispararon la incidencia del concello por encima de los 200 casos por cada cien mil habitantes en los últimos 14 días y más de 140 casos en la última semana. Es por eso que el subcomité clínico decidió este viernes establecer las máximas restricciones de Galicia en Sarria, ascendiendo al nivel alto. Este cambio implica que la hostelería solo podrá abrir en el exterior con un aforo de un 50% y con seis clientes en cada mesa. La hora de cierre podría mantenerse a la una de la madrugada, pero ayer los hosteleros confirmaban que aun estaban pendientes de saber el horario concreto.

Cribado voluntario

El problema de este brote es que, según declaró el alcalde Claudio Garrido, no está del todo acotado porque alguno de los contagiados acudieron después de la reunión a bares de la villa. Por tanto, el Concello está organizando un cribado masivo voluntario para la detección de posibles nuevos casos. «Está dirigido a todos los vecinos de Sarria, pero es vital que acudan aquellos que se dedican a la atención al público, como los empleados de hostelería , albergues u hoteles», explicó Garrido.

Las personas interesadas deberán anotarse preferentemente en la dirección: concellodesarria@sarria.es especificando nombre, apellidos, DNI y número de teléfono. El alcalde también alertó de que estos días se están recibiendo numerosas denuncias por fiestas en pisos, aunque vecinos de la localidad también relatan reuniones sin medidas de seguridad en bares.

Un brote en pleno San Juan: «Este viernes ya me cancelaron tres mesas»

OSCAR CELA

La detección de estos positivos se produjo en el peor momento: en el ecuador de las fiestas de San Juan. A pesar de que este año la programación fue reducida, con las nuevas restricciones tendrá que ir a menos. «Los actos en el exterior se conservan porque serán con mascarilla y al aire libre, pero los interiores están cancelados», explicó Garrido. Esto afectará al espectáculo «Mira el Coyote» de Roberto Lolo.

Pero más allá de la programación, el brote ha sido otro gran golpe para los hosteleros de Sarria. Muchos de ellos se lanzaron a llamar de urgencia a sus asesores porque habían aumentado personal para este fin de semana que ahora al mejor ya no consiguen cubrir. Además, contaban con un gran número de reservas que han tenido que ser canceladas.

Lo cuenta, por ejemplo, Roberto Sampedro del Mesón Roberto: «Por la tarde ya me cancelaron tres mesas para la cena de ayer, antes incluso de las restricciones, porque los clientes no sabían si habían estado en contacto con algún positivo». Para el fin de semana tuvo que cancelar comidas o trasladarlas a la terraza. Para las fiestas, había aumentado el personal de cuatro a siete, lo que supone 700 euros al día de salarios. «Teníamos comprado marisco fresco y almejas a 42 euros el kilo que no sabemos qué hacer con ellas, esto es un desastre», lamenta el hostelero.