La lucense que con dedicación y humildad ha llegado al comité de dirección de una multinacional

La joven sarriana Cristina Loureiro Vilela pasó de trabajar en la hostelería y como dependienta de H&M a ser la responsable legal de la compañía Exide Technologies

Cristina Loureiro Vilela, sarriana que es responsable legal de Exide Technologies
Cristina Loureiro Vilela, sarriana que es responsable legal de Exide Technologies

lugo / la voz

Por las manos de Cristina Loureiro Vilela (Sarria, 1991) pasan a diario informes confidenciales y expedientes económicos de una de las grandes multinacionales del mundo, la empresa de baterías norteamericana Exide Technologies. A sus 29 años es la responsable legal y miembro del comité de dirección para España y Portugal. Y desde su oficina en Madrid mira ahora hacia atrás una carrera de formación personal y académica intensa, que la ha llevado desde su Sarria natal hasta tener el apoyo de la dirección de una gran multinacional.

«Lo importante es saber de dónde vienes, ser constante en el esfuerzo, nunca aceptar un no por respuesta, y ser humilde y tener empatía hacia los demás», explica Loureiro. Precisamente esa forma de ser empática fue la vocación que le llevó a estudiar Derecho en la Universidade da Coruña: «En mi familia no había tradición, pero tuve claro que me gustaba el derecho como herramienta para ayudar a la gente cuando se enfrenta a momentos de mucho estrés», relata esta sarriana que comenzó sus estudios en plena crisis económica: «Ver a la gente pasarlo mal, que sufría, me reforzó la idea de que iba por buen camino».

En los cuatro años de Derecho en A Coruña hay tres factores determinantes que definen su posterior trayectoria. Para pagarse parte de sus estudios trabajaba los fines de semana en la hostelería. Además, estuvo seis meses de Erasmus en Polonia, «una experiencia que le recomiendo a todos los universitarios, porque te enseña a buscarte la vida y a abrirte profesionalmente». Y como tercer factor, en el último año del grado sus profesores la animaron a continuar con sus estudios en el ámbito del Derecho Internacional.

Ideas claras

Es en este momento donde Loureiro demuestra tener la cabeza bien asentada sobre qué quería hacer: «Sabía que hablar bien inglés iba a ser vital, así que las circunstancias me obligaron a irme de casa si quería un futuro, y llegué a Brighton, una ciudad multicultural». A los tres días ya encontró el trabajo perfecto para perfeccionar el inglés que luego le permitiese dar el salto y estudiar el máster en Derecho Internacional en la Universidad de Sussex. «Entré como dependienta en H&M, tenía que pagar facturas (risas) y aprender inglés al tener que relacionarme con clientes, compañeros...».

Estuvo así un año hasta que se presentó a las pruebas de inglés y al estricto proceso de selección para entrar en el máster de Sussex. Al final lo logró y tuvo que compaginar el siguiente año las clases, el trabajo como dependienta y los estudios por la noches: «Fue un año muy duro, pero te das cuenta luego que mereció la pena».

Después de dos años de experiencia en una de las firmas más prestigiosas del sur de Inglaterra, Mayo Wynne Baxter, se le abrió la oportunidad de regresar a España y entrar en Exide Technologies con una muy buena oportunidad profesional. Comenzó como ayudante de abogados de más experiencia en la firma (la figura anglosajona del paralegal) para desde enero del 2020, a propuesta de la vicepresidenta legal de la compañía en Europa, ocupar la representación legal de la multinacional en España y Portugal, además de formar parte del comité de dirección, siendo el miembro más joven.

En su trabajo diario se encarga de varias tareas de responsabilidad, como revisar contratos de compra y venta, gestionar a nivel mercantil el entramado empresarial, asesorar al consejo de administración, analizar las cuentas, coordinar los procedimientos judiciales que surjan, valorar con sus colegas europeos las estrategias internacionales de la compañía o encargarse de la protección de datos y la normativa que tiene que aplicar la empresa.

«Nunca sabes cómo vas a acabar a nivel profesional, pero ahora en Exide me siento valorada y respetada por los compañeros y por el comité de dirección», explica Loureiro.

«Muchos compañeros de mi promoción siguen fuera de Galicia a la espera de volver y encontrar un hueco laboral»

Cristina Loureiro pertenece a esa generación de jóvenes gallegos que recibieron una formación pagada con los impuestos del Estado y de la comunidad pero que tuvieron que emigrar para buscarse un futuro laboral en medio de la crisis económica que arrancó en el 2008 y que durante años expulsó a cientos de licenciados y diplomados preparados. Esta joven sarriana explica que una parte de sus compañeros de promoción o tuvieron que preparar oposiciones o se marcharon de Galicia, «y muchos siguen fuera a la espera de volver y encontrar algún hueco laboral».

En esa experiencia de irse al extranjero para formarse y abrir su experiencia laboral Cristina Loureiro se encontró con casos similares de otras partes del mundo. «En Brighton me encontré personas de perfiles muy similares al mío, que procedían de otros sitios de España, de Europa del Este o de Centroamérica, y que buscaban aprender inglés y a la vez estudiar». Eso sí, esta sarriana reconoce que en España y en Galicia «no se valora el esfuerzo económico que realizan las administraciones para formar a sus jóvenes». Cristina Loureiro tuvo que pagarse el máster de su bolsillo, en su caso trabajando como dependienta y con el apoyo de su familia desde Sarria, pero vio como otros compañeros tenían que pedir un préstamo para hacer realidad su sueño.

Aun así, en su caso, afirma que tuvo claro que quería regresar a España o a Galicia si surgía una oportunidad y reflexiona sobre un paso que otros jóvenes han tenido y tendrán que tomar en su futuro vital: «Al tercer año que estás fuera ya te das cuenta de si te puedes quedar o no, si te ves haciendo vida en el país en el que estás, si encajas en su cultura». Loureiro, aunque dice que se sentía a gusto y apreciaba la amabilidad y educación de la cultura británica, no congenió «con el mal tiempo, la distancia y la frialdad en el trato de los ingleses, así que con Exide se le abrió la puerta para «volver a casa». Es a Sarria a la que va una vez al mes en coche y que le permite estar en contacto con sus padres y sus dos hermanos gemelos, y sus amigos del colegio de la Asunción y del IES Gregorio Fernández.

«En Madrid ejerzo de embajadora y siempre les recomiendo que visiten Galicia, que sigue siendo desconocida».

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