«En Sarria no hay comunicaciones, y ahora tampoco tenemos a quién preguntar si ha pasado el tren»

La estación estará cerrada hasta el día siete y solo se pueden comprar billetes por Internet o al interventor. Renfe asume la venta y asegura que está garantizada en las estaciones

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Estación de Sarria se convierte en apeadero Estación de Sarria se convierte en apeadero

Sarria / La Voz

En la estación de tren de Sarria las taquillas están cerradas desde el día 23 de diciembre. Desde hace años, son dos los trabajadores que venden los tiques de lunes a viernes y en una franja horaria limitada. Los billetes no se pueden adquirir personalmente los sábados, domingos y festivos desde hace años. Aunque la realidad de los pasajeros que viajan a diario desde Sarria con destino a Lugo o a Monforte indica que, desde hace años, los usuarios saben que es difícil adquirir los billetes en las taquillas. Ahora mismo, sin máquina expendedora, los billetes solo se pueden comprar a través de Internet o en el tren, siempre y cuando este lleve a un interventor a bordo.

«Viajo todos los días en tren, y voy de Sarria a Lugo. Aquí no hay comunicaciones. Soy hija y hermana de ferroviarios y no puedo estar más enfadada porque son los viandantes los que me dicen si el tren ha pasado o no. No tengo a quién preguntar. El otro día, tuve que llamar a Renfe para preguntar cuándo pasaba el tren, que llegó con media hora de retraso. Cuando llegué a Lugo, quería poner una hoja de reclamación, pero no pude porque la ventanilla en la que tenía que hacerlo no abría hasta las cuatro y media de la tarde», explica una usuaria habitual de la línea que va de Sarria a Lugo.

Esta mujer explica que compra el billete a diario cuando sube al tren porque no tiene a quién dirigirse en la estación. «¿Cómo se puede despreciar el trabajo de la gente que te informa y que te vende el billete?», se pregunta, y es que esta usuaria se niega a comprarlo por Internet. «No tengo edad, y si la tuviera, tampoco lo haría», explica. Ante el cierre de la estación, ella dice que la única solución sería hacer un piquete e impedir el paso de los trenes. «Sería la forma de dar la voz de alarma», añade.

Una usuaria habitual consulta los letreros de la estación de Sarria
Una usuaria habitual consulta los letreros de la estación de Sarria

Renfe asume la venta de billetes y asegura que está garantizada en las estaciones

Renfe garantiza la venta de billetes en todas las estaciones y asume la actividad que, hasta la fecha, desarrollaba ADIF. La compañía asegura que las estaciones con más de 100 viajeros contarán con la venta presencial de billetes y que se habilitarán máquinas autoventa. Los tiques también se podrán adquirir por Internet, a bordo a través de los interventores y en oficinas de Correos.

Renfe publicará próximamente una licitación para la adjudicación de este servicio y también explica que pondrá a disposición de los viajeros un número de atención telefónica para «resolver todas las consultas y situaciones que puedan plantearse».

Recientemente, Renfe ha firmado un convenio con Correos para que se puedan adquirir billetes de trenes Ave, Avant y media y larga distancia en todas las oficinas.

El barrio de la estación

El bar de la estación, situado en la planta baja de la misma, cerrará próximamente. Sus dueños explican que la situación no tiene relación alguna con los últimos acontecimientos. «Las taquillas no estaban tan bien atendidas como para que nos influya que cierren», explican, y es que son los propietarios de este local los que más información suministran a los usuarios del tren, y desde hace muchos años. Su clientela habitual no llega a través de las vías. Es del barrio. «Antes, la vinculación con el tren era mayor. Queremos transporte público, pero tampoco lo utilizamos. Eso sí, aquí hay mucha gente que va a trabajar a Lugo o a Monforte», explican desde el bar.

Pepe do Roma, del bar y restaurante junto a la estación, explica que abrieron el local en el año 1979 y que, desde entonces, hay más peregrinos que viajan en tren. «O hotel foi feito pola estación, e tamén o barrio», añade.

«Todo va para la alta velocidad de los señoritos y los otros trenes se recortan»

c.a.

Empleados y sindicalistas denuncian la falta de medios para las vías férreas convencionales

El cierre de las taquillas de la estación de Sarria no es una sorpresa para los empleados de Adif ni para sus representantes sindicales. Saben que lo intentaron en el 2002 y también en el 2017, y que ahora parece que será la definitiva. Porque los trenes y las vías convencionales no son los que se llevan el dinero y porque los dirigentes políticos de la empresa ferroviaria prefieren desviarlo a la alta velocidad.

«Ahora todo el dinero va para la alta velocidad de los señoritos y el resto de trenes se abandonan porque la gente no protesta. Un día no hay maquinista, otro día no hay interventor y otro se avería la máquina, porque todo el dinero se emplea en los proyectos de alta velocidad. Sin embargo, con muy poca inversión, un tren de Lugo a Coruña podría viajar casi a 200 por hora, realizar ese trayecto en media hora y tener muchos viajeros diarios. Pero eso no interesa y se abandona la vía, sus estaciones y trenes». Así de claro se explica un representante sindical que conoce al dedillo los oscuros intríngulis de la empresa ferroviaria.

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