El caco que asaltó los siete negocios en Sarria burló perfectamente las alarmas

Profesionales del sector creen que no hubo fallos de cobertura al acceder a las naves


Habría estado mucho tiempo y probablemente en varias ocasiones en el interior de las instalaciones. Se habría movido días antes por su interior para estudiar con detenimiento todo el sistema de seguridad y así evitar que la noche elegida para perpetrar los asaltos se activaran las alarmas. Es lo que deducen varios profesionales de empresas de alarmas sobre el caco que asaltó los siete locales de Sarria este fin de semana y evitó que saltaran las alarmas. «El detector es un aparato que tiene unos infrarrojos que puede alcanzar hasta 60 metros de longitud y abre un radio de 90 grados. Todo lo que se mueva por ahí es imposible que pase. En uno de los negocios asaltados, el individuo sabía perfectamente donde se encontraban los detectores, donde se cruzaban y justamente pasó gateando, pegado a los coches y por puntos exactos donde no lo captaban los sensores», indican desde estas empresas, que están convencidos de que los equipos buenos no se pueden inhibir.

Según relatan estos trabajadores, los empresarios no priorizan la seguridad al ahorro y es después de un asalto cuando vienen los lamentos y las preocupaciones. «Las empresas que hacemos seguridad de verdad trabajamos con equipos con certificados y que se rigen por unas normas europeas. Es importante que el cliente tenga copia de certificado porque esto significa que fueron probados y que funcionan. A los propietarios, cuando le vendes un equipo de seguridad, se van al más barato pero no al más seguro», afirman, que añaden que instalar un buen equipo de seguridad supone unos 1.200 euros y una cuota mínima de 19 euros al mes.

Tanto es así, que según el relato de estos conocedores de los sistemas de alarmas, una instalación de seguridad es inviolable salvo si se entra en presupuesto. «Dependemos también de las comunicaciones. Si en el momento en el que entra el caco en la propiedad hay un fallo de cobertura con una tarjeta, no salta la alarma», explican, que no achacan a este factor los hechos de este fin de semana.

Normativa

Desde este sector también explican que los cacos pueden intentar inhibir las alarmas, pero insisten en que las buenas avisan cuando intentan inhibirlas, por eso recomiendan que el sistema de seguridad obtenga el certificado de grado dos o tres y la doble línea de comunicación como mínimo. Una de las líneas sería módulo IP y que envía señales de conexión y la otra sería GPS.

Según explican desde este sector, la ley manifiesta que con la colocación de tres detectores en una instalación es suficiente. «Con tres saltos de alarma la central receptora de alarmas ya puede avisar directamente a la Guardia Civil», explican, que insisten en que no se escatime en presupuesto. «Lo hacen para ahorrarse en la cuota del seguro y al final sale caro», concluyen.

Un ladrón fantasma actuó en Sarria: Asaltó siete negocios y no sonaron las alarmas

Tania Taboada

Entre los locales afectados se encuentran: concesionarios, un nave de maquinaria, una heladería y un pub

Una especie de ladrón fantasma o de guante blanco acudió este fin de semana a Sarria para intentar hacer su agosto. Su modus operandi llama especialmente la atención ya que el individuo entró en siete negocios de la villa, logró que no se activara ningún sensor y que en ninguna de las instalaciones saltara la alarma, lo que hace sospechar que el caco portaba un inhibidor. De alguno de los establecimientos se llevó dinero en efectivo y diverso material, pero de otros no se llevó ni un céntimo. Tanto es así que las víctimas supieron que alguien había accedido a sus negocios tras encontrarse con los despachos revueltos y visualizar las cámaras.

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