La estructura fuera derribada por un árbol en el temporal del 2010
24 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los vecinos de la parroquia sarriana de Farbán ya pueden presumir nuevamente de su cruceiro tras ser completamente restaurado de los daños que sufrió hace dos años.
La escultura fue víctima del fuerte temporal de viento y agua de hace dos años cuando le cayó encima una rama del gran castiñeiro que está en la entrada de la iglesia.
Los daños que sufrió la infraestructura tanto en el pilar que los sustenta como en la propia imagen fueron considerables y obligó a que fuera sometido a un complejo proceso de restauración.
El principal problema fueron las esquirlas que saltaron tanto del crucifijo esculpido en uno de los lados como de la virgen que está en el otro, prácticamente imposibles de recuperar y que obligaban a esculpir una parte de las imágenes de nuevo. Otro problema es que gran parte de la cruz rompió en pequeños trozos, muy complicados para unirlos y que no se noten las junturas.
La escultura es un bien muy preciado por los feligreses, que desde el mismo día en el que se produjo la caída ya comenzaron a buscar la manera de arreglarlo.
La primera decisión que adoptaron, sobre todo para agilizar el proceso, fue la de asumir los costes que ocasionara la reparación mediante aportaciones vecinales.
Lo que no les resultó tan sencillo fue encontrar a la persona adecuada para hacerse cargo de un trabajo tan delicado y de tanta complejidad.
Después de numerosas consultas consideraron que el artista adecuado para asumir esta complicada tarea era Fandiño, quien se mostró dispuesto a asumir el reto.
La colocación de la base para que quedara bien asentada no resultó fácil, pero lo peor fue restaurar las esquirlas que habían perdido ambas imágenes y pegar los pequeños trozos. Para realizar esta tarea el restaurador tuvo que buscar de manera minuciosa un tipo de piedra que reuniera las mismas características que la que el autor original utilizó hace más de dos siglos. Al final encontró lo que buscaba y tras triturar la piedra logró recomponer por completo las dos imágenes.
El resultado final fue excelente y es casi imposible apreciar que el cruceiro que vuelve a lucir delante de la iglesia llegó a estar hecho añicos.