monforte / la voz

La localidad de Parada, en la parroquia de San Xosé de Santalla, es una de las más representativas de todo el valle de Lóuzara, sobre todo porque conserva interesantes muestras de arquitectura tradicional de montaña. Pese a su gran atractivo, en poco más de medio siglo pasó de ser un núcleo de población de notable importancia a un lugar fuertemente castigado por el descenso demográfico.

La castaña era la mayor riqueza que tenían los vecinos en aquellos tiempos, porque la consumían y también la vendían, junto con la transformación de la madera del castaño. No en vano esta aldea posee uno de los soutos de castaños más extenso de todo el municipio de Samos. Prueba de ello eran los veinticuatro sequeiros o secaderos de castaña que había repartidos por toda la aldea. La mayor parte eran propiedad de las familias que residían en la aldea, pero algunos pertenecían a vecinos de zonas próximas a Parada.

Son varios los caminos tradicionales que partían de Parada, bien para comunicarse con otras localidades o para acceder a distintas zonas de su extenso souto o lugares de pasto y labradío. Uno de ellos es el denominado Camiño da Misa o de Santalla, muy utilizado como vía de comunicación con Santalla de Abaixo y por el que transitaban los vecinos de Parada para asistir a los oficios religiosos que se oficiaban en la iglesia parroquial de San Xosé de Santalla.

Actualmente solo se conserva un tramo de apenas dos kilómetros, entre Parada y el asentamiento castreño de A Roda do Castro, de gran atractivo paisajístico, etnográfico y arqueológico y por el que vamos a realizar este interesante recorrido. Pero antes de iniciar la caminata, es recomendable hacer una extensa visita a la aldea de Parada, sumergida entre castaños centenarios de grandes dimensiones.

Calles estrechas

El conjunto arquitectónico de Parada posee en sus viviendas una de las muestras más interesantes de la arquitectura tradicional de esta parte de la montaña gallega. Esta característica le aporta un aspecto medieval, con calles estrechas y empinadas, viviendas prácticamente unidas entre sí y balcones y corredores de madera cubiertos con grandes losas de pizarra. Destacar su fuente y lavadero público y la capilla dedicada a Santiago, ambos ubicados en la parte alta de la aldea.

El Camiño da Misa empieza en la entrada y parte baja de la aldea y para iniciar el recorrido hay que situarse a la altura de la capilla de Santiago, situada al lado de la carretera que lleva de Santalla a Parada y A Casela. A la izquierda de la capilla hay una pista asfaltada que da acceso al núcleo de Parada y enlaza con el inicio del camino, una vez recorridos un centenar de metros.

En los primeros trescientos metros el camino pasa por el lugar conocido por A Torre, zona de praderías y labradío. Después entra en el souto de castaños de Val da Fonte. Nada más cruzar el arroyo de Val da Fonte, sin caudal en los meses de estío, parten dos caminos a la derecha que ignoraremos (el primero lleva a Cortes cruzando el río Lóuzara y el segundo a lugar de Sucastro, por debajo del asentamiento A Roda do Castro), porque en ese punto la ruta sigue de frente y sin desvíos.

A continuación viene el lugar de O Polín, antigua zona de praderías actualmente abandonadas, y más adelante Arroxais, donde todavía quedan pequeños terrenos de labradío.

La caminata sigue entre soberbios castaños de gran porte, para cruzar el arroyo de Madre de Auga y un centenar de metros más adelante el de O Castiñeiro do Lobo, ya en la zona conocida por Entreregueiros.

En el kilómetro 1,3 queda a la izquierda y sobre un roquedal la albariza de O Castrelo. En buen estado de conservación, su actividad actualmente es mínima.

Los restos de un castro

A partir de aquí el camino inicia una ligera subida en dirección al asentamiento castreño de A Roda do Castro, al que se llega después de cuatrocientos metros más de caminata. Este asentamiento se encuentra prácticamente destruido, ya que la mayor parte de las piedras que formaban parte de las viviendas fueron aprovechadas por los vecinos de Parada para construir muros y paredes de sus propias casas. Todavía quedan algunos restos en su croa o cima y también se aprecian algunos restos de sus muros defensivos.

Desde el entorno del castro, se disfrutan unas espectaculares vistas panorámicas de los meandros que forma el río Lóuzara, la sierra que limita O Courel con Samos y el gran souto de Parada.

A partir de aquí el camino continuaba paralelo a la actual carretera que lleva a Santalla, aunque a menor altura. Actualmente está cerrado por la maleza.

Desde A Cruz do Incio

Para llegar a Parada hay que salir de A Cruz do Incio por la carretera que lleva a las localidades de A Ferrería, A Casela y Parada. Esta última está a quince kilómetros del punto de partida

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Soutos enormes y calles medievales