Tensión en el multiuso por un infarto y un desfibrilador con problemas de carga

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lugolugo / la voz

Las deficiencias detectadas en el desfibrilador del edificio administrativo de la Xunta, que constataron durante la atención que prestaron a un sindicalista que acababa de sufrir un infarto, generó tensión y una gran preocupación. Cuando intentaron reanimar a Xabier Gómez Santiso, del Sindicato Labrego Galego, que se desplomó cuando esperaba cola en Facenda, constataron que el aparato no estaba debidamente cargado. Finalmente el 061 trasladó al paciente al HULA, después de conseguir reanimarlo, según confirmaron fuentes consultadas.

Los primeros en atender al sindicalista fueron un funcionario de Facenda, con conocimientos en primeros auxilios y los vigilantes de seguridad, que están adiestrados para el manejo de desfibriladores. A ellos se sumó posteriormente una enfermera.

Fuentes de la Xunta señalaron que el desfibrilador funcionaba, aunque no tenía la carga completa. En cada una de las cuatro descargas que realizaron los vigilantes de seguridad, el aparato avisaba de este problema. «En ningún momento -añadieron- deixou de funcionar e podía seguir empregándose, de ser o caso».

La empresa, avisada

Las mismas fuentes señalaron que ya le habían comunicado a la empresa proveedora que el desfibrilador tenía baja la carga para que repusieran la batería y devolvieran el aparato a su estado óptimo.

La junta de personal, según reconoció su presidente, Delio López Dobao, llevará este asunto al comité de seguridade y saúde, También se interesarán por los motivos por los que no estaba la médica de la mutua en el edificio cuando se desplomó el sindicalista.

No es la primera vez que se produce un infarto en el edificio administrativo. Hace algo más de un año hubo otro caso similar, según recordó Delio López Dobao. Dada la gran cantidad de personas que acuden cada día al centro administrativo, Dobao considera que deberían de realizar comprobaciones constantemente para que todo esté en la forma correcta. También explicó que, si la médica del edificio tiene que ausentarse, debería de contar con un sustituto.

El suceso causó impacto en el edificio administrativo, tanto entre los funcionarios como entre las personas que estaban allí realizando alguna gestión. La presencia de la ambulancia en la entrada, que llegó en 10 minutos, según fuentes consultadas, alertaba de una incidencia en el interior.

El jefe de servicio de cardiología del HULA, Juan Carlos González Juanatey, explicó recientemente que ante la sospecha de un infarto, el primer dispositivo al que alertar de la situación debe ser el 061.

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