Lo que ya no se podrá hacer en las viñas cuando Ribeira Sacra sea BIC

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

PORTOMARÍN

ALBERTO LÓPEZ

Cultura trabaja en una propuesta de Paisaje Cultural con limitaciones asumibles para la actividad vitícola

30 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El expediente para la declaración de Ribeira Sacra como Paisaje de Interés Cultural aún está en fase de redacción. Pero en las reuniones a las que asistieron los alcaldes en la Consellería de Cultura salieron a relucir algunas de las medidas que traería consigo la figura de BIC. Las limitaciones derivadas de esta protección en la actividad vitícola preocupan a los regidores y al consejo regulador de la denominación de origen. La Xunta parece estar por la labor de fijar una reglas del juego compatibles con el cultivo del viñedo, principal atractivo paisajístico de la zona y una de las contadas actividades que pueden frenar el despoblamiento.

En una de las reuniones en la consellería, el alcalde de Chantada sacó a relucir el problema planteado por los expedientes de la Axencia para a Protección da Legalidade Urbanística en la ribera de San Fiz. Para las construcciones de tipo particular, Cultura tiene previsto poner límites en los volúmenes en función de la superficie de viña a la que estén vinculadas. «Non pode ser que xunto a dous ferrados de viña haxa cen metros edificados», dice uno de los participantes en esos encuentros.

¿Habrá restricciones con los elevadores que se usan para sacar la uva? En principio, la declaración de BIC no supondrá problemas para los elevadores de raíl, los más abundantes y de menor impacto visual por estar encajados entre los bancales. Los técnicos de la consellería, sin embargo, no creen conveniente permitir la instalación de tirolinas, ya que en este caso los postes que sostienen los montacargas son más agresivos con el paisaje singular de la ribera.

De quita y pon

En las zonas de viñedo no se permitirá, por otra parte, la presencia de estructuras de hormigón a la vista. Este material se encuentra en algunas ocasiones en muros de contención construidos en la ribera. Tras la declaración de paisaje cultural, en el caso de que se emplee deberá estar recubierto de piedra de la zona. Para los soportes de las cepas la propuesta recomienda el empleo de postes de madera, aunque se admitirán los metálicos siempre que se pinten con colores de carácter neutro como negro o verde oscuro. La catalogación como BIC, paso previo para poder ser Patrimonio de la Humanidad, también obligará a cuidar la estética de los depósitos de agua que proliferan en las zonas de viñedo. Una posibilidad es permitirlos en las épocas en las que se necesite agua y proceder a su retirada el resto del año.

Por otro lado, en las tierras de uso forestal que lindan con la ribera no se permitirán plantaciones de pinos y eucaliptos.

Precedentes negativos en el Camino Francés

El consejo regulador de Ribeira Sacra tiene previsto poner sobre la mesa de la consellería su propio paquete de mínimos que debería contemplar la declaración de BIC, que afectará a una amplia superficie de viñedos en bancales riberas de los cañones de los ríos Sil y Miño. Entre otras propuestas, plantea la concesión de una línea de ayudas específicas a los viticultores, con concepto de su contribución al sostenimiento de un paisaje singular. Estos incentivos de carácter medioambiental ya se aplican en regiones europeas con viñedos en condiciones orográficas adversas.

La denominación de origen quiere evitar que el sector vitícola tropiece con las dificultades a las que se enfrentan explotaciones agrícolas situadas en otras zonas que cuentan con la consideración Francés. En la caso del Camino de Santiago, surgieron numerosos conflictos por las restricciones a las que se ve sometida la actividad ganadera.