La industria se fija en el monte gallego para compensar emisiones de carbono

m. a. REDACCIÓN / LA VOZ

PARADELA

ADRIÁN BAÚLDE

Las parcelas que ardieron en el 2016 y 2017 están ahora llenos de pequeños árboles de pino, castaños y otras especies autóctonas

07 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Toda actividad económica genera emisiones de carbono y, por eso, cada vez son más las industrias que optan por compensar la huella que dejan. Existen varias formas de acometer este proceso, pero una de ellas, la que gestiona la Fundación Arume, implica que todo el beneficio de estas políticas se quede en el monte gallego, ayudando a regenerar terrenos que en su día fueron pasto de las llamas. Eso le sucedió a las comunidades de montes de Paradela y Saiar, en Caldas. Los montes que ardieron en el 2016 y 2017 están ahora llenos de pequeños árboles de pino, castaños y otras especies autóctonas. Y todo gracias a la colaboración de CLUN, que ha puesto en los mercados la primera leche con cero emisiones, compensadas con los árboles que se han plantado en Caldas.

«Levamos moitos anos medindo a pegada de carbono da nosa actividade, dende a granxa ata que o leite chega ao súper», explica Sabela Oca, directora de Sostenibilidad de Cooperativas Lácteas Unidas (CLUN). Tras tratar de reducir estas emisiones, el siguiente paso en su estrategia era el de «tentar compensar esa pegada de carbono». Se fijaron entonces en un proyecto de la Fundación Arume, que tiene varias hectáreas de monte inscritas en el registro de Absorciones de CO2 del Ministerio de Transición Ecológica, que permite a las empresas compensar sus emisiones de dióxido de carbono.

«O obxectivo desta fundación é tratar de facer labores de restauración nos montes degradados para producir madeira da calidade para a industria galega», aseguró Francisco Dans, vicepresidente de la fundación. De ahí el acuerdo con CLUN. Este permite a la cooperativa láctea compensar todas las emisiones de carbono del año 2021 y poner en el mercado la primera leche con cero emisiones, la Únicla entera. Y su aportación económica ha ayudado a restaurar los montes de Paradela y Saiar.