La lista roja del patrimonio de Lugo no para de crecer: ocho nuevos casos en el último año
PALAS DE REI
La clasificación que alerta del peligro patrimonial ya incluye 24 bienes, los últimos la Torre de Sobrada de Aguiar, en Outeiro de Rei, y el Pazo de Mundín, en Monterroso
01 jun 2026 . Actualizado a las 20:01 h.Mientras una parte del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la provincia de Lugo vive sus mejores momentos, tanto a nivel de conservación como de visitantes, hay otra que se desangra a un ritmo alarmante, como se pudo comprobar este invierno con la Torre de Torés, en As Nogais, o la Torre de Az, en Lugo. Si en junio del 2025 la voz de alarma se situaba sobre 16 monumentos en la provincia tras la incorporación de la Torre de Friol a la prestigiosa Lista Roja de Hispania Nostra —el colectivo que monitoriza los bienes en riesgo de desaparición o destrucción en España—, un año después la situación ha pasado de castaño a oscuro. Ocho nuevos elementos han pasado a engrosar este registro en los últimos doce meses, elevando a 24 el número de monumentos lucenses que amenazan con derrumbarse ante la pasividad de Administraciones y propietarios. Los últimos bienes en entrar en la lista han sido la Torre de Sobrada de Aguiar, en Outeiro de Rei, y el Pazo de Mundín, en Monterroso.
El preocupante ritmo de crecimiento, a razón de casi un nuevo monumento en peligro cada mes y medio, evidencia una crisis de conservación que afecta con especial crudeza a las estructuras fortificadas y al patrimonio civil del rural lucense, devorado por la maleza, el expolio y el olvido crónico. El goteo de incorporaciones negativas ha continuado de forma imparable. De hecho, la última incorporación a esta lista patrimonial se sitúa en el término municipal de Outeiro de Rei. Este municipio ya es un viejo conocido del listado de Hispania Nostra. Allí se localiza la Torre de Taboi (en peligro desde 2016) y, de forma más reciente, la Pontella da Ínsua do Maiordomo, una infraestructura única sobre el cauce del río Miño que servía de paso tradicional para ganaderos y feriantes de la Terra Chá, y que hoy amenaza con venirse abajo debido a la total falta de mantenimiento.
La nueva incorporación en el municipio no hace más que confirmar que la comarca se ha convertido en un punto crítico para la supervivencia de nuestra arquitectura civil y militar. Se trata de la Torre de Sobrada de Aguiar, en la parroquia de Santa María Magdalena, una torre de más de 15 metros de altura con una base cuadrada. La Torre de Sobrada la levantó un descendiente de don Fernán Díaz de Ribadeneira, Fernán Pérez de Ribadeneira, probablemente sobre una edificación más antigua. Aunque como ocurrió en la mayoría de las fortalezas de Galicia fue destruida por los irmandiños en 1467, siendo ya propietarios los Freire de Andrade quienes la reconstruirían de nuevo.
El informe de Hispania Nostra señala que «en el momento actual, la maleza oculta y daña la estructura y los muros que cuentan con evidentes boquetes. También se observan numerosas y preocupantes grietas en la construcción. En uno de sus costados, crece en paralelo a la esquina de la misma un eucalipto de considerables dimensiones, apoyado prácticamente en el muro, que hace que peligre su estabilidad».
Por su parte, el Pazo de Mundín, en Monterroso, es un pequeño pazo que no ha sufrido transformaciones en época barroca y conserva íntegra su estructura original, convirtiéndolo en un ejemplo muy singular de mansión hidalga del siglo XVI. «Se encuentra en un estado de completo abandono: sin techumbre, ni forjados e invadido por la vegetación. Recientemente se ha producido la caída y derrumbe del lienzo sur de la torre, estando parte de los sillares labrados de cornisas y huecos esparcidos por el suelo. Hay amenaza y riesgo de caída extendida a toda la edificación si no se actúa de manera urgente».
Una llamada urgente a la acción
Desde el colectivo Hispania Nostra recuerdan que la Lista Roja no es un mero inventario de quejas vecinales, sino una «llamada a la acción» de carácter urgente. El objetivo es advertir del riesgo de destrucción para que se promuevan consolidaciones antes de que los monumentos pasen de forma irreversible a la Lista Negra (que certifica la pérdida total del bien) o, en el mejor de los casos, logren restaurarse para formar parte de la Lista Verde.
El balance un año después es rotundo: Lugo pierde su memoria histórica a marchas forzadas. Sin planes de inversión decididos, sin una fiscalización real sobre el estado de conservación de los Bienes de Interés Cultural (BIC) y sin una apuesta firme por la rehabilitación rural, la provincia corre el riesgo inminente de que el único legado que hereden las futuras generaciones sean los escombros de su propia historia.
El incremento de 16 a 24 bienes constata que el deterioro no entiende de ayuntamientos ni de comarcas. En el último año se han sumado nuevos riesgos a un inventario provincial donde ya figuraban casos muy dolorosos incorporados en las campañas anteriores. El listado, con el año de ingreso, es el siguiente:
- Fortaleza de Sarria Sarria 2013
- Torre de Taboi Outeiro de Rei 2016
- Torre de Caldaloba Cospeito 2017
- Torre de los Moreno Ribadeo 2018
- Adega da casa da Fonte Ferreira de Pantón 2020
- Carretera LU-231 (Tramo Friol-Palas de Rei) Friol / Palas de Rei 2020
- Casa de peones camineros de Guntín Guntín 2022
- Palacio del Buen Aire Mondoñedo 2022
- Fuente romana de Corvazal Lugo 2023
- Casa Torre de Tor Quiroga 2023
- Pazo de Vilar Taboada 2024
- Pazo de Trasmonte Friol 2024
- Pazo de Suatorre Chantada 2025
- Torre medieval de Arcos Chantada 2025
- Pontella da Insua do Maiordomo Outeiro de Rei 2025
- La Torre de Friol Friol 2025
- Balneario de Frádegas, Antas de Ulla 2025
- Torre-Fortaleza de Burón, A Fonsagrada 2025
- Iglesia de Santiago de Baroncelle, Abadín 2025
- Casa Benedicto, Navia de Suarna 2025
- Iglesia de San Martiño de Caraño, Lugo 2026
- Pazo de Torre, Vilapardín, Navia de Suarna 2026
- Torre de Sobrada de Aguiar, Outeiro de Rei 2026
- Pazo de Mundín, Monterroso 2026