La A-54 de Lugo a Santiago, una autovía casi fantasma

Suso Varela Pérez
SUSO VARELA LUGO / LA VOZ

PALAS DE REI

Se cumple un año de la apertura de los primeros tramos de una vía con carencias de servicios y que apenas se usa

28 mar 2016 . Actualizado a las 12:39 h.

El miércoles se cumple un año de la apertura de los primeros 23 kilómetros de la A-54 de Lugo a Santiago, en concreto entre Nadela y Montecalvo. Fue un primer paso para acercar ambas capitales, pero insuficiente, tal y como se fue demostrando a medida que pasaron los meses. Ni siquiera en octubre, cuando se inauguraron otros 15 kilómetros hacia Palas de Rei se palió la sensación de estar ante una autovía a medias, y no solo porque esté inacabada y no cumpla la función por la que se ha construido, que es la de ir de Lugo a Santiago, sino por la ausencia de una serie de servicios que sí tienen otras autovías y que, de momento, la A-54 carece.

Sobre el uso diario de esta carretera, un viaje al mediodía sirve para darse cuenta de que apenas la emplean unos pocos conductores. De momento solo es una autovía que une una parte de Lugo con Palas o Melide. La reducción de velocidad a 70 por hora de la N-547 en la provincia de A Coruña provoca que los conductores que ganan tiempo en la autovía lo pierden en la nacional, con lo que el viaje a la capital de Galicia sigue compensando hacerlo por la A-6 y luego por la N-634 por Teixeiro. Los transportistas apenas están usando la A-54 precisamente porque a partir de Palas de Rei la N-547 sigue causando numerosos problemas de circulación, además del riesgo que suponen los cada vez miles de peregrinos que la atraviesan.

Tampoco la A-54 sirve para ir hacia Ourense. Los lucenses que vienen del puente nuevo ya ni entran en la autovía y siguen el camino por la N-540. Por este motivo, es habitual ver más coches circulando por Guntín que por la propia A-54.