La continuidad de la planta de Tablicia, un caso que podría no volver a repetirse

Si prospera una enmienda del PP a la Ley Concursal se tomaría como sucesión empresarial


lugo / la voz

Los casos de Tablicia y Castillo de Pambre, dos empresas en liquidación que adquirieron el grupo peruano Representaciones Martín y García Baquero, respectivamente y que están funcionando, podría no volver a repetirse si prospera la enmienda introducida por el PP al proyecto de ley de medidas urgentes en materia concursal. Con esta iniciativa pretenden que las deudas contraídas por las empresas puedan heredarse y que se establezca que el adquiriente de la unidad productiva sea considerado sucesor de la empresa en concurso, en relación con la deuda de la Seguridad Social. En esta misma línea no están abogados, economistas y jueces que participan en los procedimientos concursales, sabedores de que cerrará el paso a la venta de la unidad productiva.

La Seguridad Social está bastante encima, con el ánimo de tratar de evitar que vayan a concurso empresas con deudas considerables, que retomen la actividad posteriormente desde cero, como ya se dio algún caso. Por este motivo y con el argumento de que velan por los intereses públicos están recurriendo las ventas de empresas en concurso que no saldaron una deuda, que pretende traspasar a los compradores.

Casos mediáticos

En el caso de Lugo hubo dos ejemplos mediáticos en los que la Seguridad Social trató de hacer valer la sucesión de empresas, ambos coincidentes en el tiempo: Castillo de Pambre y Tablicia. En ambos casos fueron los tribunales los que echaron abajo, mediante autos, las pretensiones de la Seguridad Social de trasladar la deuda a los compradores, que no habrían formalizado la propuesta de tener que asumir esos compromisos. Al menos eso fue lo que hicieron constar en su momento.

El primer auto fue el de Castillo de Pambre. La Audiencia desestimó el recurso de la Seguridad Social contra el plan de liquidación y permitió que García Baquero se hiciera con la planta de Palas de Rei en 750.000 euros. Las instalaciones están ahora funcionando en la fabricación de queso gallego, una división que no tenía la manchega, y han recuperado a parte de la plantilla.

Intereses contrapuestos

Representaciones Martín firmó la compra de las instalaciones de la antigua Tablicia en una notaría de Lugo, en 1,2 millones de euros. Antes de ello solicitó una aclaración al Juzgado Mercantil sobre si tendría que asumir las cuotas insatisfechas por Tablicia y en contra de lo estipulado en el plan de liquidación.

Ante la posibilidad de que se reabriera la planta, con otros dueños, en este caso peruanos, los trabajadores solicitaron una entrevista con el subdelegado del Gobierno, a la que asistió el director de la Tesorería General de la Seguridad Social, Antonio Nores, quien reconoció que existían conflicto «de intereses entre quienes intentan mantener sus puestos de trabajo y quienes se encargan de velar por los intereses generales».

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