Un mercado contra la dictadura de lo envasado

Fruta, verdura y otros productos 100% ecológicos están a la venta cada martes en Quiroga Ballesteros

s. v.
LUGO / la voz

Desde Ribadeo hasta Negueira de Muñiz. La distancia no es un inconveniente en esto de lo ecológico. El objetivo es la obtención de alimentos de máxima calidad, respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra. Utilizar al máximo los recursos pero sin hacer daño al planeta. Para ello se emplean métodos de cultivo biológicos y mecánicos y es necesario evitar los productos químicos de síntesis.

En el Mercado da Terra, que se celebra todos los martes de 17.00 a 20.00 horas en el Mercado Municipal, en la calle Quiroga Ballesteros, es posible conocer productos poco habituales en los supermercados y muy necesarios para dar un paso más allá en esto de la healthy food. Las estadísticas no están a favor de las plazas rebosantes de fruta, verdura y carne fresca y sí apoyan a las grandes cadenas de supermercados, que ofrecen lo mismo en distintas variedades. La comodidad es probablemente un factor clave, y es que los números también hablan de la poca asiduidad de los jóvenes para acudir a los mercados tradicionales.

Un mundo de colores

Arándanos, aguacates, manzanas, limones, pimientos, tomates, judías, lechugas y otros alimentos llenan los puestos de colores y olores. Probablemente la mitad de las infancias de la población lucense tengan grabadas las sensaciones del Mercado de Lugo de hace cincuenta años.

Montse Otero alberga uno de los puestos de la calle Quiroga Ballesteros y explica que todos los productos que ofrece, y que traslada desde Ribadeo cada martes, no tienen sulfatos y su origen ecológico está certificado.

Lola Tourón es otra comerciante de la zona, y explica que ofrece verdura de su huerta de Conturiz. Ella misma elabora jabón a través del proceso más tradicional, con plantas medicinales como caléndula o romero. Una crema facial de cera de abeja es otra de las exclusividades que ofrece Tourón en su puesto, además de cremas a partir de aceite de sésamo a base de productos naturales como menta, romero o tomillo.

Los alimentos varían en función de la época del año, por lo que en cada estación, los productos cambian. En otro de los puestos también se ofrecen postres dulces del día, elaborados artesanalmente y sin aditivos.

Clientela fija

Aunque agosto es mal mes para el Mercado da Terra, ya que mucha gente se va de vacaciones, el resto del año los feriantes explican que tienen una clientela fija, que les encarga los productos e incluso hacen intercambios. La gente viene a tiro fijo», explica una de las comerciantes. También hay cerveza artesanal, carne ecológica y pan de bellotas, maíz, trigo, centeno y pasas.

El último domingo de cada mes se celebra un taller gratuito con temáticas que varían. El último, sobre la elaboración de comida con bellotas, que va más allá del pan que se oferta en el mercado tradicional.

Un Banco do Tempo, así lo definen y así presumen algunos comerciantes del zoco ecológico que se celebra cada martes. La moneda, el xirín, como homenaje al coloreado pájaro que evoca directamente a las tonalidades dela naturaleza.

Dar y recibir. Esta es la premisa para formar parte del banco, un sistema de intercambio de servicios en forma de economía complementaria y autogestionada, de la que ya forman parte más de 50 personas.

 

Los comerciantes se quejan

Este año los puestos del Mercado da Terra ya no están en la entrada del recinto, algo que, dicen, se nota porque hay menos gente.

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