«Nos preocupa no saber qué pasará con la gestión de los montes comunales»

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

Trigo aboga por la modernización del sector de la madera y señala que se enfrenta hoy a varios obstáculos

27 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Verónica Trigo Barros es la actual responsable de la empresa Maderas Trigo, que trabaja desde hace un cuarto de siglo en toda Galicia y Asturias. En la provincia de Lugo su actividad se desarrolla en municipios como los de Monforte, Quiroga, Guitiriz, Navia de Suarna y A Fonsagrada. «Es un reto ser mujer y joven en un mundo de hombres como el sector maderero, pero poco a poco lo voy consiguiendo», dice.

-¿Cómo se encuentra hoy el sector de la madera en la provincia y el resto de Galicia?

-Es un sector que necesita profesionalizarse y modernizarse, y esa es la política que sigue nuestra empresa. En este sentido tenemos mucho que aprender del norte de Europa. En Galicia es un sector muy poco conocido, pero creemos que tiene un gran potencial y que hay que revalorizarlo. Es un sector que supone el 3,5% del PIB gallego y que genera unos 70.000 empleos directos e indirectos.

-¿Cuáles piensa que son sus principales problemas?

-Uno de los mayores es el minifundismo, el hecho de que la propiedad está muy fragmentada, porque así es muy difícil obtener beneficios. Querríamos que la gente se concienciase de que las parcelas de monte que ahora están sin uso puede proporcionarle rendimiento, pero para eso es preciso concentrar las propiedades. La concentraciones parcelarias que se hicieron hasta ahora en Galicia tienen un carácter residual y no son útiles para el aprovechamiento forestal. También nos gustaría que la política forestal impulsase esta actividad. Y otro problema que nos preocupa mucho es que no sabemos lo que va a pasar dentro de poco con la gestión de los montes comunales.

-¿Por que no se sabe?

-Porque a finales de este año desaparecerán los convenios de la Xunta con las comunidades de montes y a partir de ahí estas entidades tendrán que gestionar por sí mismas sus propios recursos, excepto algunas que son muy pequeñas y no tienen medios para ello. Hasta ahora casi no se sabe nada sobre la forma en que se deberá llevar a cabo esta gestión y sobre cómo puede repercutir esto en los aprovechamientos forestales. Es algo que habría que aclarar cuanto antes. Cada monte tendría que tener un plan de ordenación que marque las pautas para los próximos años en materias como las cortas y las repoblaciones.

-¿En qué medida les afectan las polémicas sobre las plantaciones de árboles de crecimiento rápido?

-Para el sector forestal quizá las más interesantes son especies como el pino y el eucalipto, pero en el monte hay sitio para todo, también para los robles, los castaños... En Galicia hay suficiente espacio para que haya áreas de explotación y áreas de conservación y recreo. También se pueden aprovechar mejor los terrenos para plantar especies autóctonas. La normativa sobre franjas de seguridad prohíbe plantar especies de crecimiento rápido a cierta distancia de los núcleos de población, pero permite plantar robles o castaños a distancias menores.

-¿Qué otras medidas propondría?

-Querríamos que se fomente la limpieza de maleza en los montes para prevenir los incendios. También nos gustaría que las comunidades de montes pudiesen no solo gestionar sus tierras, sino también las de propietarios de fincas vecinas, pero esto es algo muy complicado que requeriría cambios legislativos. Y tanto a las comunidades como a los particulares les recomendaría obtener los sellos de calidad denominados PEFC y FSC, que garantizan una gestión sostenible.