Las vacas que sortean el peligro de extinción

En los prados lucenses pastan 2.602 ejemplares de ganado bovino de cinco razas protegidas


lugo / la voz

Ciento diez ganaderos se dedican en Lugo a la cría de ejemplares de razas de vacuno, catalogadas como en peligro de extinción. Según los últimos datos de Boaga, la Federación de Razas Autóctonas de Galicia, en la provincia pastan 2.602 ejemplares, la mitad de ellos de cachena, un animal muy singular. Su presencia es más elevada en los montes de Muras, donde está localizada la vaca más longeva, Rita, con 25 años cumplidos, y en Triacastela. Se trata de la raza de bovino más pequeña de España, que se caracteriza por sus imponentes cuernos, aunque de carácter pacífico y muy apreciada por su rusticidad. Existe constancia de su presencia en más de la mitad de los ayuntamientos de la provincia de Lugo. Su carne empieza a ser muy apreciada y se comercializa en puntos determinados. En la plaza de abastos hay un puesto especializado en piezas de este tipo de animales.

La cría de ejemplares de bovino en peligro de extinción ha aumentado en los últimos años, no solo para poder obtener ayudas de la PAC, que es una de las principales razones, sino también porque este tipo de ganado es el ideal para limpiar los montes. Este incremento aparece reflejado en los libros genealógicos, en los que figuran 43.558 animales, de los que 11.198 constan como vivos. Su número dista aún bastante de las 40.000 cabezas que figuran en los libros de origen de la raza autóctona más popular, la rubia gallega.

Ourense y Lugo son las dos provincias de Galicia con mayor número de ejemplares y de criadores de las cinco razas: cachena, caldelá, frieiresa, limiá y vianesa, cada una de ellas con unas características especiales y con un punto común, su resistencia y su perfecta adaptación al clima de Galicia.

Interés fuera de Galicia

Ourense es la provincia que va por delante en la conservación de todas las razas bovinas en peligro de extinción. Lugo se sitúa en segundo lugar y solamente la supera en número de criadores de cachena, (56, frente a 51). Se trata de un tipo de animal que está de moda -en algunas zonas del Estado las definen como vacas-cabra por el aprovechamiento que hacen del monte- y que está traspasando las fronteras de la Comunidad Autónoma. Ya hay presencia de estos animales en Asturias, Burgos, Cáceres, León, Madrid, Soria y Zamora. A la lista que figura en la revista que edita la asociación Boaga, la Federación de Razas Autóctonas de Galicia tendrá que añadir para el próximo año otra provincia con presencia de cachenas, Teruel. La empresa Terra Ibérica Desarrollos compró en Ourense y en Lugo -Muras y Triacastela- 130 ejemplares, entre machos, hembras y terneros hace unos meses y en sus fincas ya puede verse algún animal recién nacido en su nuevo destino.

Uno de sus objetivos es criar bueyes castrados y vacas y vender su carne en fresco y curada como cecina.

Fuera de Galicia, de las cinco razas autóctonas, además de la cachena solamente tiene presencia y muy testimonial, la frieiresa. Boaga tiene constancia de dos ejemplares en Soria.

Las más longevas

La Federación de Razas Autóctonas de Galicia anota todas las incidencias en sus libros. Así tiene controlada cuál es la vaca de más edad, que es Rita, que está localizada en los montes de Muras, con 25 años. Las otras cuatro pertenecen a explotaciones de Ourense. Perna Hinchada, la vianesa más longeva, que en enero tenía 33,5 años, vive en Maceda, al igual que Lobeira, el ejemplar de limiá de más edad, con 22,1 años. En A Gudiña está Oliva, con 22,1 años, la caldelá más vieja y en A Mezquita, Facunda, frieiresa, que es la más joven de las cinco. Cumplió 20,5 años.

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