Muere atragantada con galletas en un centro de discapacitados y su familia denuncia negligencia

Los hechos sucedieron en una residencia de Mondoñedo y la víctima era vecina de Monterroso


Lugo / la voz

La familia de una mujer residente en Monterroso, de 37 años, que murió atragantada comiendo galletas en el centro asistencial San Pablo y San Lázaro de Mondoñedo hace dos años, exige responsabilidades porque considera que se produjo una negligencia. La fallecida, con padecimientos de tipo psiquiátrico severos, fue enviada a una institución totalmente inadecuada para su situación y comportamientos. Y además sus allegados estiman que se produjo desatención cuando un día la dejaron en su habitación, escapó de la misma fue al comedor del departamento de mujeres y se apoderó de unas galletas que comió de forma compulsiva. Murió asfixiada por obstrucción de las vías respiratorias.

La familia presentó reclamación porque cree que hay responsabilidad por parte del centro y también de la Xunta. En Mondoñedo, aseguran, no hubo atención correcta por parte de quienes debían controlar a la residente. En cuanto al organismo gallego, advierten que mandó a un enfermo mental a un sitio inadecuado.

La Xunta desestimó la reclamación de responsabilidad patrimonial, por lo que ahora el asunto irá a la vía judicial. Los familiares dicen que llegarán a las últimas consecuencias y tienen el caso en manos de una abogada.

El día del fallecimiento, la mujer salió de la habitación en la que la habían dejado; fue al comedor que, según los reclamantes, estaba abierto y tomó las galletas. «Si en una guardería queda un niño sin vigilancia y coge un paquete de galletas, se puede atragantar, y si se muere, ¿la responsabilidad es del niño?», se preguntó la hermana de la fallecida.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Tags
Comentarios

Muere atragantada con galletas en un centro de discapacitados y su familia denuncia negligencia