vilalba / la voz

escenario político de meira ante las elecciones municipales

Unos 70 votos suponen que un partido gobierne en Meira o que se quede con la amarga sensación de afrontar cuatro años en la oposición. Las diferencias holgadas que lograba el PP en los años 90 ya empezaron a desinflarse en la pasada década y ahora se mueve en márgenes estrechos ante sus adversarios.

El PSOE es el rival del PP, aunque con rasgos claramente locales. Antonio de Dios, candidato socialista en el 2007 y ahora, procede del grupo independiente que ya fue la principal fuerza de oposición, y en el 2007, tras lograr cuatro ediles como independiente al frente de TEGA y empatar con el PP, se quedó en primera instancia sin el voto del socialista Miguel García, que le daría el poder. El representante del PSOE desoyó órdenes, se votó a sí mismo, y fue alcalde varias semanas al lograr el respaldo del PP. Semanas después, sin embargo, apoyó la investidura de Antonio de Dios, si bien su distanciamiento con el partido aumentó hasta dejar la militancia.

En el 2011 se formó una candidatura independiente, Veciños de Meira, encabezada por Jerónimo Villamarín, que alguna vez había formado parte de la lista local del PSOE. Fue la menos votada -sus 80 votos quedaron por debajo incluso de los 86 del BNG-; pero si esos apoyos hubiesen ido a la bolsa socialista, Antonio de Dios habría sido el más votado. La gloria o el fracaso se mueven aquí en una estrecha frontera.

PP

¿Mantendrán los populares el primer puesto?

Como en muchos municipios, necesita la mayoría absoluta para gobernar. Superó a TEGA por 48 votos en el 2007 y al PSOE por 71 en el 2011, y confía de nuevo en Ramiro Pérez para lograr otra mayoría absoluta. Los años de las grandes inversiones en el municipio han pasado, algo que no se da solo en Meira, aunque en este mandato se ha abierto la escuela infantil. El histórico Rosendo Folgueira, ex alcalde y teniente de alcalde, sigue en el número dos.

Psoe

¿Volverá Antonio de Dios a presidir la corporación municipal?

Los votos logrados por Veciños de Meira en el 2011 fueron tan escasos como valiosos. Con él al frente, el PSOE consiguió un buen resultado, aunque a costa de ver cómo aparecía una lista independiente que indirectamente favorecía al PP. La composición de la candidatura revela una mayor renovación que la del PP en los puestos altos, y el domingo se verá si esas caras nuevas ayudan al éxito electoral de una cara muy conocida.

bng

¿Logrará el Bloque tener otra vez presencia en el salón de plenos?

Este mandato que ahora acaba es el tercero consecutivo que pasa fuera de la corporación. Ha optado por la renovación. Un solo concejal del BNG podría ser decisivo para deshacer un posible empate entre el PSOE y el PP y desnivelar la balanza. Lleva tres elecciones locales seguidas por debajo de los 100 votos.

polémica

¿Cómo se vive esta campaña electoral en el municipio?

Las quinielas parecen variadas, aunque cualquier comentario que indique un resultado abultado, sea en favor del PP o del PSOE, parece en principio condenado al fallo. Conviene advertir que el interés de los vecinos de Meira por la política, al menos en elecciones municipales, está demostrado, y los números cantan: alrededor del 80% de participación en el 2003, un 77% en el 2007 y casi un 90% en el 2011.

En busca de un éxito perdido

Lograr de nuevo representación en la corporación sería un éxito para el BNG, que ha renovado su candidatura. La disputa entre el PP y el PSOE puede arrinconar al Bloque en la medida en la que populares y socialistas logren sumar más votos. Sin embargo, esa misma polarización puede favorecer los nacionalistas, ajenos a unas tensiones entre el PP y el PSOE que quizá acaben cansando a un electorado que puede ver solo enfrentamiento personal en algunas disputas.

La distancia corta es su terreno

Su tirón y el de los que van con él, lo que a su vez demuestra su capacidad para animar a otros a acompañarlo en una lista, parece más que demostrado más allá de la relación con unas siglas. Las distancias cortas son el terreno en el que mejor se mueve, con más soltura que en el enfrentamiento dialéctico abierto. Aunque su incorporación al PSOE es reciente, parece haber compaginado bien con concejales y alcaldes del partido, y no es raro verlo en actos con ellos.

Discreción para bien y para mal

Ramiro Pérez acaba su primer mandato como alcalde con un perfil discreto que a la vez parece ventaja o inconveniente. Por un lado, su personalidad lo sitúa lejos de estridencias; por otro, también parece faltarle gancho popular aunque su profesión, ATS, lo conecta con el municipio y con los habitantes en la vida cotidiana pese a vivir en Lugo. Comenzó el mandato con dedicación exclusiva, a la que luego renunció para volver a su profesión y compaginarla con la política.

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Gloria o fracaso en menos de cien votos