El ADIF recepciona la nueva estación de tren, que aún tardará semanas en abrir, pero permite que puedan circular los vehículos por delante de la Intermodal
09 sep 2026 . Actualizado a las 16:05 h.A las 14.05 horas del 9 de septiembre del 2026 abrió al tráfico la reforma de la Praza Conde Fontao, el vial que pasa por delante de la estación de tren y de la futura Intermodal de Lugo. El ADIF recepcionó esta mañana la obra de la nueva estación de tren de Lugo, aunque aún tardará semanas en abrir, al igual que el paso subterráneo que unirá el centro de la ciudad con el parque del Sagrado Corazón. Pero este certificado de que la obra ha finalizado permite al menos que se restablezca al tráfico las calles Conde Fontao y Rúa Alta, cerradas desde junio, y que estaban provocando algunas retenciones en vías adyacentes. La retirada de las vallas para abrir el tráfico la calle supone el primer hito de la Intermodal, aunque quedan pendientes actuaciones, desde la certificación de seguridad que permita abrir la estación de tren, hasta que la Xunta finalice las obras de la terminal de buses.
Lo que sí ha permitido la apertura del nuevo vial de Conde Fontao es una nueva reorganización del tráfico del entorno. Así, una glorieta en el entronque del final de Montero Ríos con San Eufrasio, permite distribuir a los vehículos de una manera más racional y con unos giros que permiten acceder a calles que antes no estaba permitido. Especialmente es llamativo que los vehículos que cruzan el puente de la estación y quieren acceder a Conde Fontao ahora podrán seguir su marcha hacia San Eufrasio (carretera de A Fonsagrada) ya que hay una rotonda que permite ese enlace.
La apertura de la reforma de Conde Fontao fue utilizada en los primeros minutos por varios vehículos, aunque fue los citados enlaces y rotondas para ir hacia la Rúa Castelao o Fontiñas los que mayor densidad de tráfico recibieron. Hay que destacar que aunque se abriese al tráfico Conde Fontao y la Rúa Alta, esta última siguen sin reformarse. Esta es la calle que dará acceso al párking de las estaciones y la entrada de la terminal de autobuses, donde aún se siguen realizando obras y hay camiones, obreros y vallas que interfieren en el tráfico.
Además, aún no se han habilitado los espacios de llegada y recogida de viajeros, como la parada de taxis o un punto denominado «kiss and ride», que se ha creado para permitir parada de un solo minuto para dejar o recoger a un pasajero de las estaciones. El único punto abierto ha sido la futura parada de autobuses urbanos, delante mismo de la estación de tren antigua, aunque por el momento está siendo utilizada por los viajeros del tren.
«Hoy el ADIF ha recepcionado las obras de la nueva estación de ferrocarril de Lugo con una inversión final cercana a los 31 M€. Encaramos así la recta final para su puesta en servicio, a la vez que se puede abrir ya al tráfico urbano la Rúa Alta y la plaza del Conde Fontao», apuntó el ministro de Transportes, Óscar Puente, a las 14.34 en redes sociales.
Por su parte, la alcaldesa de Lugo, Elena Candia, lamentó que aún no esté abierta la estación de tren, pero se alegró que el ADIF, el organismo competente para hacerlo, abriese al tráfico Conde Fontao: «Tiñamos a data do 29 de xuño para abrir a nova estación, pero por razóns que descoñecemos non foi posible. Por iso enviamos unha carta ao presidente del ADIF para esixir transparencia e información, especialmente pola necesidade de abrir a rúa porque estaban causando problemas de mobilidade».
Lo que queda por abrir
Hoy tampoco abrió a los lucenses el paso inferior que unirá Conde Fontao con el parque del Sagrado Corazón, un hito que también supondrá romper el aislamiento que vivieron durante años los vecinos del barrio lucense. Siguen vallados los accesos a este paso por debajo de las vías del tren.
Tampoco tiene fecha definitiva la entrada en funcionamiento de la nueva estación. El ADIF le informó por carta al Concello que se están «ultimando los ensayos y certificaciones» necesarios para que sea una realidad. La previsión que maneja la entidad es disponer de toda la documentación lista antes de que finalice el verano para enviarla a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), organismo encargado de dar el visto bueno definitivo para la puesta en servicio comercial. Es un trámite legal necesario que provocará que la apertura definitiva de la estación aún tenga un retraso.
La Ley del Sector Ferroviario es muy clara al respecto: «Antes de la puesta en servicio de líneas ferroviarias, de sus tramos y de las estaciones de transporte de viajeros o terminales de transporte de mercancías pertenecientes a la Red Ferroviaria de Interés General, cualquiera que haya sido el procedimiento de construcción, será necesario contar con una autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria en la que se declare que la línea ferroviaria o el tramo correspondiente pueden entrar en servicio, al cumplir con las condiciones de seguridad exigidas por la normativa aplicable».
Según la ley, la autorización de puesta en servicio se otorgará en el plazo máximo de cuatro meses una vez que se le haya facilitado toda la información solicitada. Con estos plazos, no sería descartable que la nueva estación de tren se habra casi al mismo tiempo que se termine la de autobuses y el párking, que construye la Xunta de Galicia.