El Concello de Lugo reabrirá la Escola de Música para el próximo curso

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Concierto del 2017 de la banda de la Escola Municipal de Música
Concierto del 2017 de la banda de la Escola Municipal de Música ALBERTO LÓPEZ

El gobierno local logra el acuerdo sindical para recuperar el servicio en el 2026-2027 tras dos años de parálisis absoluta y la matrícula se abre del 1 al 15 de septiembre

03 jul 2026 . Actualizado a las 16:22 h.

El gobierno municipal de Lugo ha logrado desencallar uno de los mayores y más enquistados problemas culturales y laborales de la última década en la ciudad. La alcaldesa, Elena Candia, anunció de forma oficial el desbloqueo definitivo de la Escola Municipal de Música, un servicio público estratégico que llevaba dos cursos académicos consecutivos completamente cerrado y con las aulas vacías. El regreso de la actividad docente para el próximo curso 2026-2027 es el resultado de un acuerdo directo con el personal de la Banda Municipal de Música, colectivo que históricamente asumía tanto las actuaciones oficiales de la agrupación como las labores pedagógicas de la escuela. La alcaldesa aprovechó este acuerdo para señalar: «En menos de dous meses fomos capaces con diálogo de desbloquear unha situación que levaba demasiado tempo sen solución. Sentámonos a falar, escoitamos ao persoal e traballamos para atopar un punto de encontro porque o importante é recuperar un servizo que nunca debería ter deixado de prestarse».

Para entender la importancia de este anuncio es necesario remontarse varios años atrás. El declive de la Banda Municipal y de la Escola de Música —una institución nacida en el 2012 y que llegó a tutelar a centenares de alumnos— comenzó a agudizarse de manera drástica a partir de 2016, tras la jubilación de su director histórico, Rosendo Ivorra. Desde entonces, la agrupación musical encadenó casi seis años en un limbo organizativo, sin dirección estable, con sucesivas bajas del personal y una progresiva pérdida de integrantes que redujo la plantilla a mínimos históricos de apenas 17 intérpretes.

El acuerdo entre el Concello y el personal de la Banda se materializa mediante la modificación de la Relación de Postos de Traballo (RPT), una propuesta que contó con el respaldo unánime de todas las centrales sindicales. En la actualidad, el expediente continúa avanzando con la elaboración de los informes técnicos preceptivos por parte de los servicios municipales competentes. 

Ahora, con el acuerdo laboral bajo el brazo, la maquinaria administrativa del Ayuntamiento ya trabaja a contrarreloj para reactivar el centro. El objetivo es dar seguridad a las familias y recuperar un volumen de alumnado que en sus mejores tiempos rozaba los 300 matriculados y acumulaba listas de espera.

Las fechas clave del calendario de matriculación e inicio de actividad para este curso de la restauración serán: Del 1 al 15 de septiembre, la apertura del plazo ordinario para la presentación de matrículas del curso 2026-2027. Del 21 al 24 de septiembre será la exposición pública de los listados provisionales de admitidos. Del 28 de septiembre al 1 de octubre, la publicación de las listas definitivas. Y el 13 de octubre dará comienzo oficial de las clases formativas. Ese mismo día se abrirá un plazo extraordinario de matrícula para aquellas asignaturas o disciplinas instrumentales que cuenten con plazas vacantes.

Candia reafirmó el carácter estratégico de la medida para la vida sociocultural lucense: «O noso compromiso era recuperar a Escola Municipal de Música e cumprímolo. Hoxe Lugo dá un paso importante para devolverlle á cidade un servizo educativo e cultural fundamental, pensado para formar novos músicos e garantir o futuro da Banda Municipal».

Vuelta de los conciertos tradicionales y renovación de la directiva

La resolución del conflicto laboral traerá consigo un beneficio colateral inmediato: la revitalización de la propia Banda de Música en la escena pública. Fruto del «diálogo construtivo» mantenido de primera mano entre el actual concejal de Cultura, Javier Vázquez, y los músicos, la formación volverá a programar actuaciones estables a lo largo de la temporada.

Entre los hitos fijados destaca la recuperación del concierto de Santa Icía (patrona de la música, una cita histórica que se había perdido), el tradicional concierto de Navidad y la vuelta de los conciertos didácticos, claves para la divulgación musical entre los colegios del municipio.

Por último, en la vertiente puramente organizativa y de control interno, el proceso de refundación ya se inició formalmente el pasado 1 de julio con la publicación del decreto de renovación de la junta directiva de la Escola.

A partir de la exposición de las bases reguladoras en los tablones de anuncios oficiales del Ayuntamiento y del centro musical, se abrirá un período de cuatro días hábiles para que los aspirantes presenten sus candidaturas en el Registro General. Posteriormente, se publicará la lista provisional, dando paso a dos días hábiles de alegaciones antes de proceder a la proclamación definitiva del equipo directivo que liderará la nueva era de la música pública en Lugo.

Un poco de historia 

El verdadero detonante de la parálisis total de la Escola de Música a partir del 2024 fue un profundo conflicto de carácter laboral y retributivo. Los músicos municipales de Lugo percibían los salarios más bajos en comparación con sus homólogos de otras ciudades gallegas como A Coruña o Santiago. Además, se veían obligados a compaginar su labor artística en los escenarios con la docencia directa en la escuela, sin que se viese reflejada esa doble función en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) municipal.

Durante el anterior mandato del gobierno de coalición progresista (PSOE y BNG), la tensión llegó a su punto álgido. Aunque el pleno municipal llegó a aprobar planes teóricos para reconvertir las plazas a la categoría de «músicos-docentes» y encuadrarlos en el grupo profesional C1 que les correspondía por titulación, la materialización económica y administrativa de este acuerdo nunca llegó. Ante lo que consideraban una precarización de sus funciones y un bloqueo de Personal, los integrantes de la Banda se plantaron y se negaron de manera unánime a asumir las tareas directivas y la coordinación docente del centro. Sin un equipo directivo y con la plantilla en pie de guerra, el curso 2024-2025 no llegó a inaugurarse, y la parálisis se extendió también al curso 2025-2026, dejando a más de 300 alumnos en la calle y secando por completo la cantera de futuros músicos de la ciudad.

La marcha de directores como David Fiúza a finales del 2025 evidenció la inestabilidad de una institución que parecía abocada a la desaparición. Tras años de reproches cruzados en las comisiones de Cultura y Personal, el cambio de rumbo en el ejecutivo local priorizó sentar a las partes en una misma mesa de negociación.

Al respecto de esta metodología resolutiva, la regidora Elena Candia enfatizó: «Cando existe vontade de diálogo é posible atopar solucións. Este acordo demostra que os problemas non se resolven cronificándoos, senón sentándose a falar, escoitando e tomando decisións».