A prisión el conductor que se fugó de un control en Lugo e hirió a tres agentes, acusado de tentativa de homicidio

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

La Policía Local y la Nacional dieron apoyo a la Guardia Civil durante la intervención de este lunes
La Policía Local y la Nacional dieron apoyo a la Guardia Civil durante la intervención de este lunes Laura Leiras

El juez le imputa además cargos por conducción temeraria, daños y conducción sin licencia. No se ha podido acreditar que llevase drogas en la furgoneta

03 jun 2026 . Actualizado a las 16:42 h.

El conductor que se fugó de un control de la Guardia Civil en Monterroso hasta ser capturado en Lugo este lunes ha sido enviado a prisión por el juez. El magistrado de la plaza número 2 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia lucense le imputa la comisión de delitos de homicidio en grado de tentativa, conducción temeraria, daños y conducción sin licencia. A pesar de que en un primer momento se sospechaba que el hombre pudiese estar relacionado con el tráfico de drogas, finalmente no se ha podido acreditar esta circunstancia. El varón, de origen marroquí y de 22 años de edad, hirió a tres agentes de la Guardia Civil al resistirse a su arresto, que se produjo en la rúa das Fontes, en Lugo, tras una fuga a toda velocidad durante 50 kilómetros. 

El juez de guardia ha ordenado su ingreso en prisión comunicada y sin fianza. Su huida, poniendo en riesgo a decenas de civiles y agentes, sumada a su extrema resistencia a la hora de ser arrestado, han sido la causa de esta decisión. El joven emprendió su fuga al toparse con un control en la localidad de Monterroso. Condujo hasta la ciudad de Lugo, donde se vio acorralado. Se bajó de su furgoneta y tiró las llaves a un descampado, con la intención de escapar a pie. Varios agentes lo capturaron, pero resultaron heridos de levedad al tratar de reducirlo. 

Un suceso con mucha expectación

Su furgón chocó contra varios vehículos estacionados tras ser interceptado en la rúa das Fontes, llegando a embestir a una patrulla de la Guardia Civil. Tenía varias requisitorias judiciales por delitos contra la seguridad vial, lo cual pudo ser el motivo de que huyese del control. En un primer momento, los agentes buscaron en una finca cercana algún envoltorio o paquete que pudiese contener sustancias estupefacientes, que el joven podría haber arrojado antes de ser detenido, pero no se encontró nada más allá de las llaves del vehículo.

En el operativo participaron efectivos de la Guardia Civil de Tráfico, de la Policía Judicial, patrullas de varios puestos y de Seguridad Ciudadana, todo con el apoyo de la Policía Local y de la Nacional. Algunos agentes incluso llevaban fusiles como medida de prevención, esperando una posible reacción violenta del arrestado que finalmente no se dio. Todo, muy cerca de la escuela infantil María Wonenburger, donde muchos niños se encontraban en clase en ese momento.