Se utilizan materiales como arena, cal y fragmentos de pizarra o arcilla para evitar filtraciones en el tramo que se derrumbó y se ha restaurado de la Rúa do Moucho
10 abr 2026 . Actualizado a las 16:53 h.Como había anunciado hace unas semanas La Voz de Galicia, este viernes 10 de abril la Xunta ha presentado un nuevo ensayo en el pavimento de la Muralla de Lugo, aprovechando las obras de reconstrucción que se hicieron tras el derrumbe de la Rúa do Moucho. Se trata de un ensayo con materiales o inspiración romana para evitar filtraciones y conocer si se puede extender a otros tramos del adarve. Estas pruebas ya comenzaron el pasado año en otro punto cercano, en Porta Miñá, pero ahora se ha querido aprovechar que había andamios y había que reconstruir el adarve para probar en otra zona, donde además las filtraciones de agua históricamente han causado daños.
La presentación de las medidas las hizo el delegado territorial de Lugo, Javier Arias, quien explicó que la actuación da continuidad a las pruebas iniciadas con tres composiciones diferentes en el cubo XVIII, cerca de la Porta Miñá. Una de esas mezclas sirvió de base a este cuarto acabado, añadiendo más teja e incorporándola en pequeños fragmentos. Arias explicó que se pretende comprobar el comportamiento de distintas alternativas, «afinando materiais e dosificacións para comprobar a súa durabilidade, eficacia e viabilidade».
Entre los principales objetivos figura el de testar el rendimiento del nuevo suelo para evitar o reducir las filtraciones de agua en el monumento. Las combinaciones diseñadas se apoyan en las técnicas constructivas y los materiales utilizados en la época romana, fundamentalmente arena, cal y fragmentos de pizarra o arcilla, entre otros.
En esta ocasión, se cubrieron seis metros cúbicos de superficie con una longitud de algo más de 10 metros y en toda la anchura del adarve. El delegado de la Xunta explicó que el pavimento tardará aproximadamente un mes en fraguar, y mientras tanto se mantendrá la pasarela elevada construida en la zona para permitir el paso.
Al respecto, recordó que esta medida se abordó como complemento a las obras de reconstrucción del tramo de muro caído el pasado mes de febrero cerca de la puerta de Santiago, que se ejecutaron «nun tiempo récord» y supusieron una inversión de 150.000 euros.
Arias señaló que «aproveitamos a ocasión tanto para profundizar no estudo da estrutura e a historia do monumento como para dar un paso máis nas pautas de conservación, probando novos medios para loitar contra as filtracións, que precisamente foron as causantes do derrumbe neste punto».
Mientras duren las obras en el adarve, al igual que ocurrió en la reconstrucción del muro, se ha habilitado una pasarela para que en ningún momento esté interrumpido el paso de los caminantes por encima de la Muralla. El objetivo es terminar todos los trabajos en menos de un mes, al menos antes de la carrera por el adarve prevista para el 10 de mayo.
Asimismo, recordó que la Consellería de Cultura prevé realizar una inversión de 1 millón de euros durante el bienio 2026-2027 para desarrollar diferentes intervenciones en el marco del Plan de Conservación e Xestión.