Levantan el muro derrumbado de la Muralla de Lugo y tapan la escalera romana
LUGO CIUDAD
El acceso romano al adarve, habitual en cada cubo, estaba muy dañado y era de una tipología ya documentada
06 mar 2026 . Actualizado a las 13:08 h.Los trabajos de reconstrucción del lienzo de la Muralla de Lugo que cayó hace casi un mes, el 7 de febrero, van a buen ritmo y los operarios ya están levantando las piedras que formarán parte del paramento exterior una vez que terminen todo el proceso de rehabilitación. Si el ritmo de los trabajos se mantiene, en posible que en menos de dos meses ya estén por completo restañadas las heridas de un tramo que desde el siglo XIX ha sufrido numerosos cambios, en especial debido tanto a las batallas con el ejército de Napoleón como en las guerras carlistas. Precisamente esta contienda bélica provocó daños en la escalera romana (había una por cubo) que quedó al descubierto en parte tras el derrumbe de hace un mes.
El arqueólogo Celso Rodríguez Cao, responsable también del cercano yacimiento de la Domus do Mitreo, confirmó hoy que la escalera, una vez analizada su tipología y constatado que tiene daños importantes que no aconsejan su reconstrucción, será tapada para a continuación comenzar con las tareas de relleno del cubo derrumbado. La reforma del interior se hará igual que con los materiales que se emplearon en la época romana, y no con los rellenos de tierra que se hicieron tanto en el siglo XIX como en el XX, y que cuando llueve mucho, provoca balsas de agua internas que acaban desplazando el paramento.
Historia reciente de este muro
Como tiene explicado el historiador Adolfo de Abel Vilela, la guerra civil de 1834, entre los partidarios del hermano de Fernando VII, don Carlos, y su sobrina, Isabel II, por la disputa del trono «tivo consecuencias para a Muralla» en la medida en que hubo numerosas modificaciones en algunos puntos, entre ellos entre la Porta do Postigo (actual Santiago) y Porta Miñá, precisamente el tramo donde hubo el derrumbe de hace un mes. También durante el levantamiento de 1846 se produjeron daños en la Muralla, obligando después a la construcción de un muro que fue demolido en la entrada de la actual Porta de Santiago.
Cuenta Abel Vilela que uno de los golpes más duros que sufrió el monumento lucense fue la desaparición de los cubos entre las puertas de Santiago y Miñá. El 12 de diciembre de 1881 se propuso al Concello demoler tres cubos de la Muralla que aún quedaban en ese tramo para hacer más ancho el llamado paseo de invierno o de los canónigos.
Exposición sobre la Muralla y el Mitreo
El pasado año 2025 se cumplieron dos aniversarios: los 25 años de la declaración de la Muralla como Patrimonio Mundial y los 25 del inicio de las excavaciones de lo que luego acabó siendo la Domus do Mitreo. Por este motivo, y dando continuidad a una muestra que estuvo a finales del pasado año en el Castro de Viladonga, este jueves 5 de marzo se inauguró en el Pazo de Montenegro de la USC una exposición que recoge los 25 años de ambos hitos históricos.
La muestra contó con la presencia del rector de la USC, Antonio López Díaz; la directora de la Domus do Mitreo, Dolores Dopico; la directora del Museo de Viladonga, Elena Varela; el diputado provincial Pablo Rivera; y el concejal Jorge Bustos, además de los comisarios de la misma, los arqueólogos Celso Rodríguez y Diego Torres.
Uno de los puntos más fascinantes de la exposición es la visión de la Muralla como un elemento que, para ser construido, obligó a sacrificar edificios previos. La profesora Dolores Dopico destacó la especial relación entre la fortificación y la Domus: «Su construcción supuso destruir la casa, de la que solo quedó en pie su Mitreo», explicó.
La exposición se despliega a través de doce paneles que combinan textos e imágenes para ofrecer una visión integral: desde su contexto histórico y métodos de construcción hasta sus funciones originales, evolución urbana y las restauraciones más recientes.
El hallazgo que cambió la historia del Campus
El origen de este conocimiento se remonta a 1998, cuando la Universidade de Santiago de Compostela eligió el Pazo de Montenegro como sede del Vicerrectorado. Las catas arqueológicas previas revelaron restos romanos de tal magnitud que obligaron a detener las obras y realizar campañas de excavación entre 2000 y 2007. En un área de apenas 600 metros cuadrados, los arqueólogos descubrieron una parte significativa de una domus romana y un espacio de culto privado: un Mitreo.
Actualmente, el Museo de la Domus es el único lugar de la ciudad donde se puede observar la Muralla hasta sus cimientos. Al haber excavado siete metros por debajo del nivel actual de Lugo, el sitio permite un análisis técnico sin precedentes:
- Materiales: Se pueden apreciar los zócalos de cimentación y el uso de pizarra, granito y cuarcita.
- Técnica: La vista permite identificar el encalado exterior original y las juntas estructurales.
- Huella humana: Son visibles las escaleras de acceso interno a las torres y las marcas dejadas por las distintas cuadrillas (collas) de trabajadores romanos que levantaron la estructura.