Mazo de Santa Comba: cocina de cercanía en el rural de Lugo

LUGO CIUDAD

MANUEL GUEDE

Junto al río Chamoso, este restaurante es un homenaje al producto local y se preparan guisos y otros platos «coma se fose na casa»

22 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Si la Muralla de Lugo, declarada Patrimonio de la Humanidad, es un aliciente para visitar la ciudad, el Miño y su cuenca, declaradas Reserva de la Biosfera, no se quedan atrás en interés turístico. Tanto en la ciudad amurallada como en su entorno, por ejemplo en las zonas más rurales, el eslogan «E para comer, Lugo» demuestra que la gastronomía lucense no pierde vigencia. Junto al Río Chamoso, el restaurante Mazo de Santa Comba se convierte en una apuesta por el producto local. La carne de ternera procede de una carnicería del municipio vecino de O Corgo, la de pollo llega directamente de un criador de la zona, y las verduras las suministra al restaurante un proveedor de Lugo.

La que afronta ahora es la segunda etapa del negocio, que tiene al frente a Enrique Reigosa. Ya estaba antes, y su ejemplo, dice, es «toda unha vida» dedicada a la restauración. «Se o produto é bo, o resultado é bo», sentencia el responsable del local. La decisión de apostar por productos de cercanía es una decisión consciente del establecimiento, pues Reigosa destaca que poner el foco en lo que ofrece el propio entorno es un gran aliciente para el comensal. Aunque no siempre resulta fácil, pues admite que no abundan, por ejemplo, los criadores de pollo, muy presente en la carta. Lo demás no ofrece ningún secreto. Se preparan guisos y múltiples variantes gastronómicas «coma se fose na casa».

El plato estrella: Croquetas caseras de pollo o ternera

MANUEL GUEDE

Una apuesta sencilla que refleja el interés de este restaurante por los productos de proximidad. Las croquetas se elaboran con la misma carne con la que se preparan otros platos de la carta. «Se o produto é bo, o resultado é bo», sentencia Enrique Reigosa, al frente del negocio.